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Escrito por majorero
Me cuenta un amigo de Miami, que tarbaja de jardinero en una mansión, que
trabajando duramente él y su esposa, apenas consiguen para renta del piso,
alimentación, etc, y tener una vida digna el matrimonio y los dos hijos.
La familia no tiene seguros, y, cuando tienen algún problema de salud, se lo
piensan un poco, porque en Florida la sanidad es cara.
Al mismo tiempo, mi amigo observa que las tres mascotas (2 perros y un gato)
de su amo, cuando éste va en uno de sus frecuentes viajes de placer y no
porta con él a sus animales, mi amigo se hace cargo de cuidarlos. Estoa dis-
frutan de una excelente alimentación, peluquería-arreglos una vez por sema-
na. Al menor problema de salud, a una buena clínica veterinaria.
Todo ésto es muy común en ese país tan "cristiano". (Quizás por eso mismo).
La lógica capitalista es que si lo ganas (Sin preguntar en qué ni cómo), te
lo gastes. Nada de distribución social, como en Suecia o en cualquier país
civilizado. Y lo que menos responden es: ¿Es justo que los niños, como no
trabajan, o los enfermos, vivan, se cuiden, vistan mucho peor que los pe--
rros? Sabemos que los recursos no tienen relación, ni muchos menos,
con el trabajo realizado: Mi amigo y su mujer se han deslomado trabajan-
do desde jovencitos, y lo siguen haciendo; su jefe, jamás ha dado un
verdadero palo al agua, y de vacaciones. Mira uno y mira los otros.
Observen estos datos:
En EEUU, el 22% d los niños hispanos, en particular los de N. México, Tejas,
Florida, carecen de un seguro médico, aunque sus padres tengan un tra-
bajo. Informe de FAMILIES USA.
Ron Pollack, un jefe de estudios dice: " El problema de los niños sin seguro médico lastima el corazón de las familias en USA. Hay en el país 9 millones
de niños, la mayoría de ellos en familias donde trabaja el padre y la madre,
que no tienen seguro médico".
Esto en España no ocurriría legalmente. Aquí, el empleador está obligado
a tener asegurado a su trabajador. En USA, por el contrario, hay enormes
sectores de la economía donde los empleadores no ofrecen seguros mé-
dicos a sus trabajadores.
Un estudio de la "Fundación Kaiser Family", afirma que el costo de un se-
guro médico para una familia ha subido desde unos 5.900 dólares al año
en 1999, a 11.480 en 2006, costo promedio de un plan colectivo de salud
obtenido por medio de un empleador. El patrón abona 8.500 dólares, y
el trabajador aporta 2.792, anualmente.
La realidad es que en EEUU, con casi 300 millones de habitantes, tiene
más de 45 millones sin seguro de salud. Sin seguro de lo mas impottante
de la vida.
"Para los 9 millones de niños sin seguro, el daño es enorme, por la priva-
ción de la asistencia de la salud, en la disminución de las posibilidades
de educación y desarrollo personal" dice Pollack.
Claro, estos niños serán consecuentemente los futuros muchachos de
los que los reclutadores del Ejército USA se nutrirán. Muy "justo" y muy
"cristiano", como se puede ver. Padres trabajando como bestias para
parir y criar carne de cañon que les saque las castañas del fuego en
el trabajo y en la guerra al sistema USA. Para que brille con esta sangre
y este sudor.
Según el estudio de Pollack, los niños sin seguro médico, tienen 13 veces
más posibilidades que los niños asegurados de carecer de una forma re-
gular de asistencia para la salud, y tienen tres veces más posibilidades
de no haber visto a un médico en el último año.
El 54% de los niños sin seguro no han visitado una consulta de control
de salud durante el último año, frente al 26% de los niños que sí tienen
el amparo de un plan médico.
FAMILIES USA, afirma que uno de cada 9 niños en EEUU carece de se-
guro médico, siendo los 5 Estados con las cifras más áltas de niños de-
samparados: California (1,3 millones), Florida (17%), N. Mex. (16,7 %),
Montana (16,2). "Los niños hispanos y negros están representados de
manera desproporcionada entre los faltos de seguros médicos" dice Po-
llack. Y añade: "Más del 22% de los hispanos, y aprox. el 13% de los
niños negros carecen de seguros médicos, comparado con el 7,5 de
los niños anglos.
Todos esto, en un país tan rico, que además gasta inmensas cantidades
en armamento e interviniendo en asuntos internos de otros países, debe-
ría decirles al corazón y a la razón de cualquier ser humano, que eso es
demasiado injusto e intolerable.
Así se explican casos como los de Luisiana-Nva Orleans o barrios miseria
en la nación que con buenas y malas artes acumula las riquezas del
mundo. Y si uno se explica que esos pobres niños marginados de hoy
defiendan ese sistema tan injusto, es porque la miseria no es solamente
material, sino también de cultura y de dignidad.
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