¿Y en la universidad? ¿habrá consecuencias?
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Viejo 23/jun/01, 02:02
k_os
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Predeterminado ¿Y en la universidad? ¿habrá consecuencias?

La crisis de la UPV, una lucha de poderes en la que cada familia académica busca la mejor posición

Después de que el rector de la UPV cesara a cuatro de los trece miembros de su equipo rectoral, la universidad se ha visto envuelta en una crisis que día a día parece haber ido aumentando. Hoy se presentará el nuevo equipo de Montero, si bien todo apunta a que no logre la imagen necesaria de un Rectorado fuerte. Muestra de ello es que hoy mismo, decanos y directores del Campus de Bizkaia se mostrarán en desacuerdo con la actitud de Montero. El Campus de Gipuzkoa defendía ayer la imagen de su cesada vicerrectora. La crisis abierta se presenta como una lucha de poder en la que influyen muy diversos factores. Aitziber LASKIBAR | BILBO

Hace diez días Manu Montero cesaba a cuatro de los trece miembros de su equipo. El rector de la UPV-EHU intentará hoy poner fin a la crisis aparentemente abierta con esa decisión y detrás de la cual se esconden diversas claves. En Comisión de Gobierno, el máximo mandatario de la Universidad dará a conocer a qué miembros de la UPV designa como sus nuevos hombres y mujeres de confianza.

A partir de ese momento, los nuevos vicerrectores deberán ayudarle a hacer frente a una oposición que engloba cada vez a más sectores, en un contexto en el que las familias académicas adquieren especial relevancia. Los problemas clave en la UPV no han surgido a la vez ni son pocos. Y pasan por elementos tales como los intereses que generan mil millones de pesetas destinados por la UPV a investigación, por un fraude detectado en el funcionamiento de una facultad, por la política de seguridad llevada a cabo en los últimos tiempos, o, entre otros factores, por la lucha por conseguir alumnos (que se traducen en puestos de trabajo para los profesores y en votos en el claustro) en la que se ven envueltas licenciaturas y diplomaturas.

Manu Montero se aupó al rectorado el dos de marzo de 2000, por tan sólo dos votos de diferencia respecto al candidato Juan Ignacio Pérez, con el que mantuvo una dura pugna. Su primer año de legislatura no se ha caracterizado por su consolidación en el cargo. Chocó, en primer lugar, contra la facultad de Medicina, una de las grandes de la UPV, junto a la que gozan de un peso específico las facultades de Ciencias, Derecho e Ingeniería. Al poco de comenzar la legislatura de Montero, el equipo rectoral destapaba un fraude en la sección de Odontología de Medicina. La acusación vertida contra esa escuela hablaba de títulos falsos de clínica dental, ofrecidos, al parecer, desde hacía años. De aquel escándalo le queda todavía pendiente un juicio a un hermano del ex rector Juan José Goiriena. La denuncia dejó por tanto un imputado de una familia fuerte de la UPV.

Tampoco la dura política llevada a cabo por la empresa de seguridad Protenicsa ha pasado desapercibida en la Universidad. Varios sectores de la UPV han considerado que, en esta materia, se estaba actuando con tal fuerza que se estaba generando demasiada tensión. Y la responsabilidad de seguridad del campus de Leioa, el más fuerte de la UPV, recaía a cargo del vicerrector Juan Antonio Rivas, uno de los cuatro cesados por Montero.

La lista de puntos conflictivos en la carrera rectoral de este catedrático apunta también a desacuerdos en el II Plan de Euskara de la Universidad, en el que no todos los sectores querían llegar al mismo punto de compromiso. Tampoco han faltado problemas internos propios del funcionamiento de una universidad.

1.000 millones para Investigación

Las cifras económicas que esta institución maneja son muy considerables. De los 33.000 millones de pesetas de presupuesto de la UPV 1.000 van destinados a investigación. En la figura del vicerrector de Investigación, a nombrar por Montero en la mañana de hoy, se acumula por tanto un peso nada desdeñable.

En ese mismo sentido, son el pan de cada día las luchas entre los campus y las facultades en relación a los nuevos títulos que se ofrecen en la UPV-EHU. Este problema concreto no existía hace diez años. Se contaba entonces con los suficientes alumnos como para que cada facultad se desenvolviera con soltura. Los efectos del descenso de natalidad, no obstante, se han dejado notar en la universidad y las facultades luchan por conseguir alumnos. Estos se traducen en puestos de trabajo para los profesores. A mayor número de alumnos, más profesores en la facultad. O, lo que es lo mismo, más votos en el claustro de la UPV y, lógicamente, mayor poder en la institución. La situación de privilegio en ese sentido la viven hoy día las facultades de Medicina, Ciencias, Ingenieria y Derecho.

En ese contexto se explica la importancia de quién sea a partir de hoy el nuevo vicerrector de Ordenación Académica. Será esa persona la que decida qué titulos nuevos ofertar y dónde *en qué facultad* situarlos.

Fuentes consultadas por este diario tampoco descartan el factor de las elecciones autonómicas recién celebradas como una de las razones que haya impulsado a Manu Montero a tomar sus últimas decisiones.

Academia e ideología

En ese mismo sentido apuntan quienes, en círculos internos de la UPV, han subrayado estos días la necesidad de Montero de mantener buenas relaciones con Lakua. Un objetivo no fácilmente alcanzable de la mano de los miembros del rectorado cercanos a CCOO que apuntaban en otra dirección. El destituido Juan Antonio Rivas, que presentó en su día a Montero, es considerado cercano a movimientos como "Basta Ya".

Al margen de matices ideológicos, de Rivas se apunta una mala inversión en ciertas obras realizadas en la facultad de Ciencias, situación que provocó enfados diversos en lo que se considera una familia académica muy poderosa. También de Frantziska Arregi, vicerrectora de Gipuzkoa cesada ahora, se ha dicho estos días que Montero echó en falta en ella una buena gestión. Y ello, pese a que disponía de un presupuesto de 4.000 millones de pesetas para poner en marcha el proyecto de una biblioteca en Ibaeta y para el Centro de Investigación y Desarrollo Etxenike. De ahí que algunas voces apunten, tras el escándalo surgido, la sensación de orfandad vivida por el campus de Gipuzkoa.

Otro hecho que habría podido influir en la actitud tomada por Montero está en la sustitución, el pasado mes de mayo (tan y como sucede cada dos años) de la mitad de los miembros del claustro. Ese cambio podría haber favorecido al que fue competidor de Montero, Juan Ignacio Pérez.

Por el momento, la situación ha desencadenado en los ceses de Juan Antonio Rivas, Javier Zuñiga, Frantziska Arregi y Nicanor Ursua, y diversas dimisiones. Entre ellas, la del rector adjunto, Mikel Urkijo.

Caras nuevas de Gasteiz, Donostia y Bilbo

Aitziber LASKIBAR | BILBO

Montero presentará, en la Junta de Gobierno de hoy, la que será definitivamente, el nuevo equipo rectoral con la que el rector intentará salir de la crisis. No obstante, desde el momento que se supo de las cesiones, las especulaciones no han dejado de llenar páginas de los periódicos y ya se baraja como segura la composición del nuevo equipo.

Las nuevas caras que se esperan ver en el rectorado son Fernando Cossío, Isabel Larrakoetxea, Beatriz Casares y Juan José Larrea. Según indican estas especulaciones, Cossío será el nuevo vicerrector de Investigación. Cossío viene de la facultad de Químicas y es el único miembro del nuevo equipo que proviene de la candidatura de Juan Ignacio Perez. Con la incorporación de Larrakoetxea como responsable de Planificación Docente, se intenta captar los apoyos de Ingenieros y con la entrada de Casares como vicerrector de Alumnado, se intenta aglutinar a la familia académica de Derecho. Dota, además, de mayor peso al Campus de Gipuzkoa. Juan José Larrea, por su parte, será el tercer vicerrector de Euskara desde que Montero es rector. Proviene de la facultad de Historia, de Gasteiz, lo que también agradará al campus alavés.

Malestar en el Campus de Gipuzkoa y en el de Bizkaia

A.L. | BILBO

Los ceses efectuados por Manu Montero han suscitado malestar en el Campus de Gipuzkoa, y también han manifestado públicamente su descontento varios decanos y directores del Campus de Bizkaia.

En ese sentido, la Junta de Campus de Gipuzkoa se reunió ayer en sesión extraordinaria, y decidió, por unanimidad, respaldar y aprobar el informe de gestión presentado por la vicerrectora de Campus de Gipuzkoa, Frantziska Arregi. Según explicó en una nota de prensa la Secretaría del Campus de Gipuzkoa, en relación a la gestión de un año de Arregi, «es de destacar la labor realizada en la gestión dirigida a la consolidación de las estructuras existentes y el encauzamiento de muchos proyectos de ampliación».

Asimismo, el Campus guipuzcoano reconoció la preocupación de Arregi por las nuevas titulaciones a ofertar en el territorio guipuzcoano, que, en palabras de la Secretaría «ha llevado a materializar algunas y a presentar nuevas propuestas de futuro que consoliden un elenco de estudios e investigación en campos novedosos que aporten satisfacción a las necesidades sociales del entorno inmediato del campus».

Por otra parte, un colectivo del mismo Campus de Gipuzkoa respaldado con 110 firmas y encabezado por los nombres de siete catedráticos del mismo, mostró, también por escrito, el malestar producido por la forma que utilizó el rector de la UPV en el cese de Arregi, ya que, a su entender, «ha dado lugar a que, junto a la noticia, aparecieran juicios de valor respecto a su gestión que nos parecen descalificadores de una persona con una trayectoria profesional impecable».

Posteriormente, alabaron «la capacidad de gestión y liderazgo» de la catedrática de Sociología Frantziska Arregi, por haber sido decana en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación en momentos complicados y difíciles». Asimismo, defendieron que «se trata de una persona curtida en el compromiso diario, capaz de valorar las diferencias».

Los próximos meses

Los decanos y directores de varios centros del Campus de Bizkaia han mostrado ya su malestar y preocupación por la remodelación del Rectorado y por que la crisis pueda afectar en el funcionamiento de la Universidad, de cara a los próximos meses.

En ese sentido, ante la preocupación existente en esta institución, responsables universitarios mantuvieron una reunión el pasado lunes y llegaron a la conclusión de que Manu Montero «no ha acertado con el procedimiento» utilizado para afrontar los problemas existentes. Mostraron también su incertidumbre al respecto.

Estos decanos y directores, informarán sobre esas opiniones en la Junta de Gobierno que se celebrará hoy para presentar el nuevo equipo rectoral. Han convocado además una rueda de prensa «a fin de dar su opinión sobre la crisis abierta por el rector Manuel Montero». Se celebrará media hora antes de que éste comparezca ante los medios.

Una crisis que posiblemente se cerrará hoy en falso

A.L. | BILBO

Montero presentará en la Junta de Gobierno de hoy el equipo rectoral. Ha conseguido formarlo despues de recibir, en los últimos días, muchas negativas de posibles candidatos.

Pero según han demostrado las frías respuestas que el rector ha recibido por parte de muchos sectores, cabe pensar que este nuevo equipo no es el que Montero quería en un principio, y que la crisis quizá no termine hoy definitivamente.

Montero ha buscado apoyos en la facultad de Ciencias, un peso importante, pero, aunque ofertaba la apetitosa cartera de Ordenación Académica, no ha recibido más que negativas.

De la misma manera intentó acercarse al que fuera en las elecciones rectorales su rival, Juan Ignacio Pérez, o a quienes compusieron su candidatura, con el objetivo de aunar sensibilidades diferentes y dar una imagen abierta y fortalecida del nuevo equipo rectoral. Sólo consiguió el sí de una de las candidaturas de Pérez: Fernando Cossío.

Montero ha conseguido completar su nuevo equipo, pero no se trata de un grupo consolidado como esperaba y podría fácilmente suceder quer la sociedad universitaria no lo observara con buenos ojos.

Voto de censura

En ese sentido, fuentes consultadas por este diario no descartan la posibilidad de que en un futuro cercano se pueda presentar un voto de censura por parte de Pérez o de alguna persona cercana a él, e incluso se baraja el nombre de Muniozguren, profesor de la facultad de Ingeniería y persona pública, ya que hace cinco años él fue responsable del área de universidad en el Gobierno de Lakua, junto a Inaxio Oliveri.

Por lo tanto, existen voces que relacionan el silencio y rechazo de la candidatura de Pérez a una posible apuesta del PNV si el rumbo de la Universidad del País Vasco no se endereza y los apoyos del rector Manuel Montero siguen cayendo en cascada, como algunos sectores esperan que pueda suceder.

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  #2  
Viejo 23/jun/01, 02:02
k_os
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Predeterminado Uy, uy, uy, y encima chistecitos.

</grafikoak/_pixel.gif> Maite Soroa
Chistes constitucionalistas

Lo de la uni de la CAV empieza a parecerse a Gran Hermano. En realidad hace mucho que no piso la UPV y confieso que nunca he seguido con adicción el Gran Hermano ese, pero a la vista de los resultados en prensa, tengo que reconocer que cualquiera de los dos escenarios parecen lo suficientemente atractivos como para interpretar una escena. De celos, de amores no correspondidos o de una comedia de puertas, de esas en las que los protagonistas entran y salen sin concierto.

Ayer, sin ir más lejos, la criba del Rectorado a cargo de Manu Montero, el rector que salió con marchamo antinacionalista, se presentaba en la prensa hispana como algo similar a la rendición. En "Abc" lo tachaban, abiertamente, de traición, en "El Correo Español" hablaban de «preocupación» y en "Deia", aunque parezca paradójico, reseñaban que «Montero cierra en falso la crisis en la UPV con gente de su equipo».

En "Deia" el encargado de explicar las cosas era Cirilo Dávila, que dejaba sentado que la crisis se ha resuelto como «un sainete» y que, en consecuencia, se ha formado allá por Leioa «un akelarre de mil demonios en la UPV en vísperas de la noche de San Juan». Los de "El Correo Español" destacaban que el actual rector «refuerza el papel de Ingenieros con la concesión de un tercer vicerrectorado» y no profundizaba mucho más en la razón de la crisis. No ocurría lo mismo en el diario del ex director del "El Correo español". En "Abc", Edurne Uriarte, aseguraba que la jugada de Montero ha sido, ni más ni menos, que la de destituir «a los representantes constitucionalistas más fuertes de su equipo» y que, en consecuencia, como «resultado de la crisis, el constitucionalismo y la resistencia frente a ETA en la universidad han quedado claramente debilitados». A Edurne Uriarte no la conozco *sin duda ambas lo agradecemos* pero tengo para mí que sostiene alto el pabellón de la intelectualidad como aristocracia... en una sociedad mucho más culta de lo que ella deseara. Será por eso que invoca, como los conversos, a la intelectualidad como balsa salvadora frente al nacionalismo. Según la profesora *intelectual es otra cosa* «es el mundo intelectual el que ha fomentado, impulsado y contribuido a articular la unidad de los partidos constitucionalistas, PP y PSOE. Romper el movimiento intelectual puede significar romper la unidad de los partidos constitucionalistas». O sea, que en este país los intelectuales, además de la propia Edurne, son Redondo e Iturgaiz. Como en los chistes.
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  #3  
Viejo 23/jun/01, 02:02
k_os
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Predeterminado Jder con la funcionaria de Flint.

La UPV necesita una alternativa a Montero

Manuel Montero, rector de la Universidad del País Vasco, presentará hoy en la Junta de Gobierno de la institución a los cuatro nuevos componentes de su equipo, que sustituyen a los cuatro que cesó la semana pasada, mientras que el vicerrector adjunto, que dimitió, no ha sido reemplazado. Estos nombramientos, aparentemente, significan que Montero ha logrado cerrar la crisis abierta por él mismo al tomar una medida sin precedentes en la UPV, pero una mirada más pausada sobre lo ocurrido indica que la herida se cierra en falso.

El rector ha perdido muchos apoyos y apenas ha logrado alguno nuevo. Montero llegó a la cúspide de la UPV aupado por CCOO, grupo que ejerce gran influencia en la institución, y el cese de uno de los pilares del sindicato, Juan Antonio Rivas, le supone con toda probabilidad perder su apoyo a partir de ahora, si bien también le puede proporcionar mayor capacidad de maniobra. De los nuevos vicerrectores sólo uno, Fernando Cossío, figuraba en la candidatura que se enfrentó a la de Montero hace quince meses, lo que significa que el rector no ha logrado abrirse a otros sectores y ha tenido que recurrir a sus propias filas para llenar los puestos vacantes. Hasta diez de los candidatos invitados a formar parte del nuevo equipo habrían rechazado la oferta, lo que indica que el rector no tenía asegurados los recambios cuando cesó a los cuatro miembros de su primer equipo. Además, un número considerable de decanos del campus vizcaino está molesto por la manera en que el rector ha manejado la crisis, y tampoco en Gipuzkoa, campus beneficiado por el nuevo reparto de poder, faltan voces críticas.

La principal perjudicada con todos estos movimientos es la propia universidad, especialmente áreas como la de euskara, que conoce a su tercer vicerrector en menos de año y medio. Difícilmente se puede hacer una planificación sólida en un área tan sensible y de importancia creciente con semejante inestabilidad. Por otra parte, las tradicionales «guerras» entre departamentos se reavivarán probablemente tras el nuevo reparto de poder *que de eso se trata al fin y al cabo* y, para acabar de oscurecer el panorama, los sindicatos operantes en la universidad acaban de denunciar el desencuentro creciente entre ellos y la administración universitaria. Por todo esto, parece llegada la hora de que los sectores opuestos a Montero, especialmente aquellos con visión nacional vasca, se preparen para postularse como alternativa eficaz a un gestor que, como sus referentes en el campo político, ha fracasado y ha intentado corregir el rumbo demasiado tarde.
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  #4  
Viejo 23/jun/01, 11:11
bostaxola
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Predeterminado El poder desune mucho...

Cuando no se tiene, claro. Por mucho que ande Aznar disimulando y Barreda poniéndose farruco con aquello de que las elecciones las perdieron por 7000 votos (manda güebos con el demócrata), lo cierto es que el via crucis del 13 de mayo sí ha servido, k_os.

Primero, Savater y otros colegas intelectuales practican ahora su articulitis de baja intensidad (alguno, como Juaristi, incluso ha hecho mutis por el foro). E incluso alguno ha tenido PRISA (después de las elecciones) para salirles respondón.

Segundo, se afilan los cuchillos entre quienes prometían guerracivilismo para los demás en cuanto se aupasen al poder, y resulta que ahora comienzan los primeros escarceos guerrilleros... entre ellos! El PP porque mantiene a Mayor Oreja con mano de hierro en su sucursal vasca, que si no... Pero en el PSE bajan las aguas revueltas. Y en la Universidad de Montero no te digo nada... El artículo de Edurne Uriarte es de traca.

Lo pongo por si la funcionaria amiga de Flint quiere leerlo y sacarse la espina de los sudores que le hizo pasar el santanderino (aunque, y con razón, me reñirá Florez por leer este tipo de cosas y encima hacer que otros las lean; ¡pero es que soy un disolvente, amigo!).

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ABC, 2001-06-21
Desactivar a los intelectuales
Por Edurne URIARTE

Si los intelectuales vascos han sido en los últimos años impulsores y referente fundamental de una alternativa constitucionalista y de la resistencia civil frente a ETA, tras las elecciones, también se han convertido en objetivo deseado del proyecto de «desactivación» de los nacionalistas. La crisis de la universidad vasca puede interpretarse lamentablemente como un episodio de ese proceso de desactivación, que se entiende, no sólo en contexto del proyecto del nacionalismo de eliminar los obstáculos principales a su plan Elkarri de diálogo con ETA, sino también en la debilidad estructural que sigue aquejando al proyecto constitucionalista, no sólo dentro del País Vasco, sino, sobre todo, fuera del País Vasco.

Un mes después del triunfo nacionalista, casualmente, el rector provoca él mismo una crisis, y, destituye, casualmente también, a los representantes constitucionalistas más fuertes de su equipo. Ofrece confusas y poco creíbles explicaciones sobre motivos de gestión, y, casualmente también, se sabe que va a destituir al responsable de seguridad de la universidad, que se ha distinguido por combatir con contundencia a los proetarras del campus y por defender a los profesores amenazados, y que por eso mismo se ha ganado la agradable recompensa de convertirse en objetivo de ETA. Resultado de la crisis, el constitucionalismo y la resistencia frente a ETA de la universidad son claramente debilitados.

Y todo esto no son pequeñas historias particulares de una universidad cualquiera de provincias, con sus conflictos de familia, y con sus luchas de poder. Esto es el exponente de lo que está pasando en el País Vasco tras las elecciones en un sector que se ha distinguido especialmente por su compromiso con el cambio, y de lo que puede seguir pasando en otros sectores de la sociedad o de la política si los constitucionalistas siguen desistiendo de sus principios ante la marea de poder nacionalista y ante el miedo a ETA.

El desistimiento se puede deber a la necesidad de recolocarse cerca del poder, o a la incapacidad de resistencia frente a la presión del miedo que provoca ETA. Pero lo que no se puede es revestirlo de otras cosas, por ejemplo, de elucubraciones sobre cambios en el nacionalismo, o de cantos a lo maravillosa que es la unidad, el entendimiento y el amor, que surgen desde sectores constitucionalistas diversos. Los cambios del nacionalismo hay que probarlos, y los deseos de amor y entendimiento deben sustentarse en contenidos políticos concretos. Y ni hay evidencias de cambios en el nacionalismo ni existe ningún nuevo contexto político que fundamente un nuevo acercamiento al nacionalismo. Hay lo que había, persecución de ETA a los constitucionalistas, miedo, y proyecto nacionalista de soberanismo y autodeterminación

El nacionalismo pretende lo mismo que antes de las elecciones, es decir, superación del Estatuto y derecho de autodeterminación y diálogo con ETA para resolver el «conflicto político». El eje clave del proyecto nacionalista es el diálogo, el diálogo que ha ofrecido Ibarretxe repetidamente a la sociedad y que es el que presenta Elkarri para la conferencia de otoño. Ese diálogo significa negociación con ETA y ofrecimiento de contrapartidas políticas para que deje de matar. Pero, por supuesto, Elkarri no habla de negociación de ETA en su publicidad, sino de conflicto político. ETA existe porque hay un conflicto político, y hay un conflicto político porque hay constitucionalistas que no se avienen a conceder al pueblo vasco, es decir, a los nacionalistas, lo que éstos piden, la independencia y la unidad de los territorios vascos. La solución: decir que sí a ETA, pero no en una negociación formal con la organización, sino en una mesa de diálogo, la de Elkarri, en la que los nacionalistas consiguen el reconocimiento de que ETA mata porque hay un conflicto político y que ese conflicto político se resuelve si los constitucionalistas se avienen a negociar.

Ese es el futuro político que nos ofrece el nacionalismo, es decir, radicalización del nacionalismo, integración de ETA a cambio de esa radicalización, y larga y próspera hegemonía para el nacionalismo que libra a la sociedad de ese terrorismo que el mismo nacionalismo ha alimentado. Pero ese futuro tiene un obstáculo, el movimiento constitucionalista, que no está dispuesto a negociar con los asesinos y que, además, pretende sustituir en el poder al nacionalismo. Y en ese movimiento constitucionalista tiene un papel clave el mundo intelectual. No sólo porque está liderando el movimiento de resistencia ciudadana frente a ETA, sino, sobre todo, porque es el mundo intelectual el que ha fomentado, impulsado y contribuido a articular la unidad de los partidos constitucionalistas, PP y PSOE. Romper el movimiento intelectual puede significar romper la unidad de los partidos políticos constitucionalistas, y, por lo tanto, acabar con la posibilidad de una alternativa política viable frente al nacionalismo.

Desactivar la universidad es para los nacionalistas tan importante como desactivar ¡Basta Ya! o el Foro de Ermua. Se trata de desactivar a los intelectuales, y, por lo tanto, debilitar y dividir al constitucionalismo. Y en esto, los nacionalistas se han encontrado con la inesperada y valiosa ayuda de algunos intelectuales del resto de España que han coincidido con el diagnóstico nacionalista de que el proyecto constitucionalista es antinacionalista, agresivo y malvadamente españolista.

Intelectuales que incluso sugieren veladamente que, en efecto, esas gentes de ¡Basta Ya! o del Foro de Ermua, son unos radicales, unos exaltados, que no son capaces de ver serenamente la realidad porque, probecitos, la amenaza etarra les ha nublado el entendimiento intelectual.

Los inesperados aliados intelectuales que le han salido al nacionalismo en el resto de España no han comprendido un elemento básico del movimiento intelectual vasco, y es que representa la unidad de los dos partidos constitucionalistas, que intelectuales votantes del PSOE y votantes del PP coinciden plenamente en su diagnóstico y en su proyecto, y que en su movimiento de resistencia han llegado a una alianza fuerte y consistente, en la que incluso se han establecido fuertes lazos de solidaridad y de amistad.

Algunos intelectuales de fuera del País Vasco han insistido tras las elecciones en la culpabilización y demonización del Partido Popular y de «su estrategia de confrontación» sin entender que eso que ellos llaman estrategia de confrontación ha surgido en buena medida de la movilización y de la unidad de intelectuales votantes de los dos partidos constitucionalistas.

Quien sí ha comprendido mucho mejor esa unidad intelectual y la enorme importancia que tiene para seguir manteniendo, no sólo la resistencia civil a la imposición del chantaje terrorista, sino también la alianza constitucionalista en el País Vasco, es el nacionalismo. Los nacionalistas saben que es muy importante desactivar a los intelectuales, y eso significa debilitar ¡Basta Ya! y el Foro de Ermua y romper el poder constitucionalista en la universidad. Y las posibilidades de éxito de esa estrategia son mayores de lo que a muchos nos gustaría. Porque hay mucho miedo y cansancio en el País Vasco, porque hay demasiada gente dispuesta a aceptar lo que sea con tal de verse libres de ETA, y porque la confusión que aún persiste en algunos sectores intelectuales del resto de España sobre las claves de la alternativa constitucionalista en el País Vasco no hacen más que fortalecer la estrategia nacionalista de «desactivación».
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  #5  
Viejo 23/jun/01, 15:03
florez
Novato
 
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Predeterminado Nunca antes dije tal

> BoSTaXoLa ha escrito:
> Cuando no se tiene, claro. Por mucho que ande Aznar disimulando y Barreda poniéndose farruco con aquello de que las elecciones las perdieron por 7000 votos (manda güebos con el demócrata), lo cierto es que el via crucis del 13 de mayo sí ha servido, k_os.
>
> Primero, Savater y otros colegas intelectuales practican ahora su articulitis de baja intensidad (alguno, como Juaristi, incluso ha hecho mutis por el foro). E incluso alguno ha tenido PRISA (después de las elecciones) para salirles respondón.
>
> Segundo, se afilan los cuchillos entre quienes prometían guerracivilismo para los demás en cuanto se aupasen al poder, y resulta que ahora comienzan los primeros escarceos guerrilleros... entre ellos! El PP porque mantiene a Mayor Oreja con mano de hierro en su sucursal vasca, que si no... Pero en el PSE bajan las aguas revueltas. Y en la Universidad de Montero no te digo nada... El artículo de Edurne Uriarte es de traca.
>
> Lo pongo por si la funcionaria amiga de Flint quiere leerlo y sacarse la espina de los sudores que le hizo pasar el santanderino (aunque, y con razón, me reñirá Florez por leer este tipo de cosas y encima hacer que otros las lean; ¡pero es que soy un disolvente, amigo!).

Sólo por puntualizar, y por evitar equívocos, aclaro que nunca te he llamado disolvente, BoSTaXoLa, ni tampoco disoluto. Menos aun te he acusado de hacer que otros lean a Edurne Uriarte (sobre la que leí ayer un sucinto comentario de Maite Soroa traído luego por Kaos al foro). Lo único que he dicho, y por lo tanto repito, es que no me extrañan tus accesos de mal humor si te castigas así, y que antes que leer sus relaciones de cuitas, o las que nos regala el bueno de jcv3, prefiero ocupar mi tiempo en otras varias lecturas mucho menos fatigosas y además más placenteras.

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Así por ejemplo La Araucana, de don Alonso de Ercilla y Zúñiga, duque de Lerma, cuyo canto XI me toca transcribir hoy. En el se finaliza el relato de las celebraciones araucanas por sus pasadas victorias, en las que Colocolo vuelve a mostrar su enorme sagacidad y habilidad diplomática, y se reinicia el de las recias batallas.

Con ello me despido un rato, quizá hasta esta tarde-noche. Un saludo para todos pero en especial para Oldok, cuyo regreso celebro y al que de veras deseo en su nueva singladura más suerte que en la anterior, por su bien y por el nuestro.

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Canto XI

Cuando los corazones nunca usados
a dar señal y muestra de flaqueza
se ven en lugar público afrentados,
entonces manifiestan su grandeza,
fortalecen los miembros fatigados,
despiden el cansancio y la torpeza,
y salen fácilmente con las cosas
que eran antes, Señor, dificultosas.

Así le vino a Rengo, que, en cayendo,
tanto esfuerzo le puso el corrimiento,
que lleno de furor y en ira ardiendo,
se le dobló la fuerza y el aliento;
y al enemigo fuerte no pudiendo
ganarle antes un paso, agora ciento
alzado de la tierra lo llevaba,
que aun afirmar los pies no le dejaba.

Adelante la cólera pasara
y hubiera alguna brega en aquel llano,
si receloso desto no bajara
presto de arriba el hijo de Pillano
que de Caupolicán traía la vara
y él propio los aparta de su mano;
que no fue poco, en tanto encendimiento
tenerle este respeto y miramiento.

Siendo desta manera sin ruido
despartida la lucha ya enconada,
le fue a Rengo su honor restituido
mas quedó sin derecho a la celada.
Aun no estaba del todo difinido
ni la plaza de gente despejada,
cuando el mozo Orompello dijo presto:
"Mi vez ahora me toca, mío es el puesto."

Que bramando entre sí se deshacía
esperando aquel tiempo deseado,
viendo que Leucotón ya mantenía,
del tiro de la lanza no olvidado;
con gran desenvoltura y gallardía
salta el palenque y entra el estacado
y en medio de la plaza, como digo,
llamaba cuerpo a cuerpo al enemigo.

La trápala y murmurio en el momento
creció, porque parando el pueblo en ello,
conoce por allí cuán descontento
del fuerte Leucotón está Orompello;
témese que vendrán a rompimiento
mas nadie se atraviesa a defendello,
antes la plaza libre los dejaron
y los vacíos lugares ocuparon.

El pueblo, de la lucha deseoso,
la más parte a Orompello se inclinaba;
mira los bellos miembros y el airoso
cuerpo que a la sazón se desnudaba,
la gracia, el pelo crespo y el hermoso
rostro, donde su poca edad mostraba,
que veinte años cumplidos no tenía
y a Leucotón a fuerzas desafía.

Juzgan ser desconformes los presentes
las fuerzas destos dos por la apariencia
viendo del uno el talle, y los valientes
niervos, edad perfeta y esperiencia,
y del otro los miembros diferentes,
la tierna edad y grata adolescencia
aunque a tal opinión contradecía
la muestra de Orompello y osadía,

que puesto en su lugar, ufano espera
el són de la trompeta, como cuando
el fogoso caballo en la carrera
la seña del partir está aguardando.
Y cual halcón que en la húmida ribera
ve la garza de lejos blanqueando,
que se alegra y se pule ya lozano
y está por arrojarse de la mano,

el gallardo Orompello así esperaba
aquel alegre són para moverse
que de ver la tardanza, imaginaba
que habían impedimentos de ofrecerse.
Visto que tanto ya se dilataba,
queriendo a su sabor satisfacerse,
derecho a Leucotón sale animoso,
que no fue en recebirle perezoso.

En gran silencio vuelto el rumor vano,
quedando mudos todos los presentes,
en medio de la plaza mano a mano
salen a se probar los dos valientes.
Como cuando el lebrel y fiero alano,
mostrándose con ronco són los dientes,
yertos los cerros y ojos encendidos
se vienen a morder embravecidos,

de tal modo los dos amordazados,
sin esperar trompeta ni padrino,
de coraje y rencor estimulados,
de medio a medio parten el camino;
y en un instante iguales, aferrados
con estremada fuerza y diestro tino,
se ciñeron los brazos poderosos,
echándose a los pies lazos ñudosos.

Las desconformes fuerzas, aunque iguales,
los lleva, arroja y vuelve a todos lados;
viéranlos sin mudarse a veces tales
que parecen en tierra estar clavados;
donde ponen los pies dejan señales,
cavan el duro suelo y apretados,
juntándose rodillas con rodillas,
hacen crujir los huesos y costillas.

Cada cual del valor, destreza y maña
usaba que en tal tiempo usar podía,
viendo el duro tesón y fuerza estraña
que en su recio adversario conocía;
revuélvense los dos por la campaña
sin conocerse en nadie mejoría,
pero tanto de acá y de allá anduvieron
que ambos juntos a un tiempo en tierra dieron.

Fue tan presto el caer y en el momento
tan presto el levantarse, por manera
que se puede decir que el más atento
a mover la pestaña no lo viera.
Ventaja ni señal de vencimiento
juzgarse por entonces no pudiera,
que Leucotón arrodilló en el llano
y Orompello tocó sola una mano.

En esto los padrinos se metieron
y a cada lado el suyo retirando,
en disputa la lucha resumieron
sus puntos y razones alegando.
De entrambas partes gentes acudieron
la porfía y rumor multiplicando;
quién daba al uno el precio, honor y gloria,
quién cantaba del otro la vitoria.

Tucapelo, que estaba en su asiento
a la diestra del hijo de Pillano,
visto lo que pasaba, en el momento
salta la plaza, la ferrada en mano,
y con aquel usado atrevimiento
dice: "El precio ganó mi primo hermano
y si alguno esta causa me defiende,
haréle yo entender que no lo entiende.

La joya es de Orompello y quien bastante
se halle a reprobar el voto mío,
en campo estamos: hágase adelante
que, en suma, le desmiento y desafío."
Leucotón con un término arrogante
dice: "Yo amansaré tu loco brío
y el vano orgullo y necio devaneo
que mucho tiempo ha ya que lo deseo."

"Conmigo lo has de haber, que comenzado
juego tenemos ya", dijo Orompello.
Responde Leucotón fiero y airado:
"Contigo y con tu primo quiero habello."
Caupolicán en esto era llegado,
que del supremo asiento viendo aquello
había bajado a la sazón confuso
y allí su autoridad toda interpuso.

Leucotón y Orompello, conociendo
que el gran Caupolicán allí venía,
las enconosas voces reprimiendo
cada cual por su parte se desvía;
mas Tucapel la maza revolviendo,
que otro acuerdo y concierto no quería,
lleno de ira diabólica no calla,
llamando a todo el mundo a la batalla.

Ruegos y medios con él no valen nada
del hijo de Leocán ni de otra gente,
diciendo que a Orompello la celada
le den por vencedor y más valiente;
después que en plaza franca y estacada
con Leucotón le dejen libremente,
donde aquella disputa se dicida,
perdiendo de los dos uno la vida.

Puesto Caupolicán en este aprieto,
lleno de rabia y de furor movido,
le dice: "Haré que guardes el respeto
que a mi persona y cargo le es debido."
Tucapel le responde: "Yo prometo
que por temor no baje del partido
y aquel que en lo que digo no viniere,
haga a su voluntad lo que pudiere.

Guardaré respeto, si derecho
en lo que justo pido me guardares,
y mientras que con recto y sano pecho
la causa sin pasión desto mirares.
Mas si contra razón, sólo de hecho,
torciendo la justicia lo llevares,
por ti y tu cargo y todo el mundo junto
no perderé de mi derecho un punto."

Caupolicán, perdida la paciencia,
se mueve a Tucapel determinado
mas Colocolo, viejo de esperiencia,
que con temor le andaba siempre al lado,
le hizo una acatada resistencia
diciendo: "¿Estás., señor, tan olvidado
de ti y tu autoridad y salud nuestra
que lo pongas en sólo alzar la diestra?

Mira, señor, que todo se aventura,
mira que están los más ya diferentes;
de Tucapel conoces la locura
y la fuerza que tiene de parientes;
lo que enmendar se puede con cordura,
no lo enmiendes con sangre de inocentes.
Dale a Orompello el contendido precio
y otro al competidor, de igual aprecio.

Si por rigor y término sangriento
quieres poner en riesgo lo que queda,
puesto que sobre fijo fundamento
Fortuna a tu sabor mueva la rueda
y el juvenil furor y atrevimiento
castigar a tu salvo te conceda,
queda tu fuerza más disminuida
y al fin tu autoridad menos temida.

Pierdes dos hombres, pierdes dos espadas
que el límite araucano han estendido,
y en las fieras naciones apartadas
hacen que sea tu nombre tan temido;
si agora han sido aquí desacatada,
mira lo que otras veces han servido
en trances peligrosos, derramando
la sangre propia y del contrario bando."

Imprimieron así en Caupolicano
las razones y celo de aquel viejo
que, frenando el furor, dijo: "En tu mano
lo dejo todo y tomo ese consejo."
Con tal resolución, el sabio anciano
viendo abierto camino y aparejo,
habló con Leucotón que vino en todo
y a los primos después del mismo modo.

Y así el viejo eficaz los persuadiera;
que en tal discordia y caso tan diviso,
lo que el mundo universo no pudiera,
pudo su discreción y buen aviso.
Fuelos, pues, reduciendo de manera
que vinieron a todo lo que quiso
pero con condición que la celada
por precio al Orompello fuese dada.

Pues la rica celada allí traída
al ufano Orompello le fue puesta,
y una cuera de malla guarnecida
de fino oro a la par vino con ésta
y al mismo tiempo a Leucotón vestida.
Todos conformes, en alegre fiesta
a las copiosas mesas se sentaron
donde más la amistad confederaron.

Acabado el comer, lo que del día
les quedaba, las mesas levantadas,
se pasó en regocijo y alegría
tejiendo en corros danzas siempre usadas
donde un número grande intervenía
de mozos y mujeres festejadas,
que las pruebas cesaron y ocasiones
atento a no mover nuevas quistiones.

Cuando la noche el horizonte cierra
y con la negra sombra el mundo abraza,
los principales hombres de la tierra
se juntaron en una antigua plaza
a tratar de las cosas de la guerra
y en discurso dellas dar la traza,
diciendo que el subsidio padecido
había de ser con sangre redemido.

Salieron con que al hijo de Pillano
se cometiese el cargo deseado,
y el número de gente por su mano
fuese absolutamente señalado;
tal era la opinión del araucano
y tal crédito y fama había alcanzado,
que si asolar el cielo prometiera,
crédito a la promesa se le diera.

Y entre la gente joven más granada
fueron por él quinientos escogidos,
mozos gallardos, de la vida airada
por más bravos que pláticos tenidos;
y hobby de otros, por ir esta jornada,
tantos ruegos, protestos y partidos,
que escusa no bastó ni impedimento
a no exceder la copia en otros ciento.

Los que Lautaro escoge son soldados
amigos de inquietud, facinerosos,
en el duro trabajo ejercitados,
perversos, disolutos, sediciosos,
a cualquier maldad determinados,
de presas y ganancias codiciosos,
homicidas, sangrientos, temerarios,
ladrones, bandoleros y corsarios.

Con esta buena gente caminaba
hasta Maule de paz atravesando,
y las tierras, después, por do pasaba
las iba a fuego y sangre sujetando.
Todo sin resistir se le allanaba
poniéndose debajo de su mando;
los caciques le ofrecen francamente
servicio, armas, comida, ropa y gente.

Así que por los pueblos y ciudades
la comarca los bárbaros destruyen,
talan comidas, casas y heredades,
que los indios de miedo al pueblo huyen;
stupros, adulterios y maldades
por violencia sin término concluyen,
no reservando edad, estado y tierra,
que a todo riesgo y trance era la guerra.

No paran, con la gana que tenían
de venir con los nuestros a la prueba;
los indios comarcanos que huían
llevan a la ciudad la triste nueva.
Rumores y alborotos se movían,
el bélico bullicio se renueva,
aunque algunos que el caso contemplaban
a tales nuevas crédito no daban.

Dicen que era locura claramente
pensar que así una escuadra desmandada
de tan pequeño número de gente
se atreviese a emprender esta jornada,
y más contra ciudad tan eminente
y lejos de su tierra y apartada;
pero los que de Penco habían salido
tienen por más el daño que el ruido.

Votos hay que saliesen al camino
(éstos son de los jóvenes briosos);
otros, que era imprudencia y desatino
por los pasos y sitios peligrosos.
A todo con presteza se previno,
que de grandes reparos ingeniosos
el pueblo fortalecen y en un punto
despachan corredores todo junto,

debajo de un caudillo diligente
que verdadera relación trujese
del número y designio de la gente,
con comisión, si lance le saliese
a su honor y defensa conveniente,
que al bárbaro escuadrón acometiese,
volviendo a rienda suelta dos soldados
para que dello fuesen avisados.

Por no haber caso en esto señalado,
abrevio con decir que se partieron
y al cuarto día con ánimo esforzado
sobre el campo enemigo amanecieron;
trabóse el juego y no duró trabado,
que los bárbaros luego les rompieron
y todos con cuidado y pies ligeros
resolvieron a ser los mensajeros.

Sin aliento, cansados y afligidos
vuelven con testimonio asaz bastante
de cómo fueron rotos y vencidos
por la fuerza del bárbaro pujante,
lasos, llenos de sangre, malheridos,
con pérdida de un hombre el cual delante
y en medio de los campos desmandado,
a manos de Lautaro había espirado.

Cuentan que levantado un muro había
adonde con sus bárbaros se acoge
y que infinita gente le acudía,
de la cual la más diestra y fuerte escoge;
también que bastimentos cada día
y cantidad de munición recoge,
afirmando, por cierto, fuera desto,
que sobre la ciudad llegará presto.

Quien incrédulo dello antes estaba,
teniendo allí el venir por desvarío,
a tan clara señal crédito daba,
helándole la sangre un miedo frío.
Quién de pura congoja trasudaba,
que de Lautaro ya conoce el brío;
quién con ardiente y animoso pecho
bramaba por venir más presto al hecho.

Villagrán enfermado acaso había;
no puede a la sazón seguir la guerra,
mas con ruegos y dádivas movía
la gente más gallarda de la tierra,
y por caudillo en su lugar ponía
un caro primo suyo con quien se encierra
todo lo que conviene a buen soldado:
Pedro de Villagrán era llamado.

Èste sin más tardar tomó el camino
en demanda del bárbaro Lautaro
y el cargo que tan loco desatino
como es venir allí, le cueste caro.
Diose tal priesa a andar que presto vino
a la corva ribera del río Claro,
que vuelve atrás en círculo gran trecho,
después hasta la mar corre derecho.

Media legua pequeña elige un puesto
de donde estaba el bárbaro alojado,
el lugar mejor y más dispuesto
y allí, por ver la noche, ha reparado;
estaba a cualquier trance y rumor presto,
de guardia y centinelas rodeado
cuando, sin entender la cosa cierta,
gritaban: "¡Arma!, ¡arma!; ¡alerta!, ¡alerta! "

Esto fue que Lautaro había sabido
como allí nuestra gente era llegada,
que después de la haber reconocido
por su misma persona y numerada,
volvióse sin de nadie ser sentido
y mostrando estimarlo todo en nada,
hizo de los caballos que tenía
soltar el de más furia y lozanía.

Diciendo en alta voz: "Si no me engaño,
no deben de saber que soy Lautaro
de quien han recebido tanto daño,
daño que no tendrá jamás reparo;
mas porque no me tengan por estraño
y el ser yo aquí venido sea más claro,
sabiendo con quien vienen a la prueba,
quiero que este rocín lleve la nueva."

Diez caballos, Señor, había ganado
en la refriega y última revuelta;
el mejor ensillado y enfrenado,
porque diese el aviso cierto, suelta.
Siendo el feroz caballo amenazado,
hacia el campo español toma la vuelta
al rastro y al olor de los caballos
y ésta fue la ocasión de alborotallos.

Venía con un rumor y furia tanta
que dio mas fuerza al arma y mayor fuego;
la gente recatada se levanta
con sobresalto y gran desasosiego.
El escándalo no fue tanto cuanta
era después la burla, risa y juego,
de ver que un animal de tal manera
en arma y alboroto los pusiera.

Pasaron sin dormir la noche en esto
hasta el nuevo apuntar de la mañana,
que con ánimo y firme presupuesto
de vencer o morir, de buena gana
salen del sitio y alojado puesto
contra la gente bárbara araucana,
que no menos estaba acodiciada
del venir al efeto de la espada.

Un edicto Lautaro puesto había
que quien fuera del muro un paso diese,
como por crimen grave y rebeldía,
sin otra información luego muriese;
así el temor frenando a la osadía,
por más que la ocasión la conmoviese
las riendas no rompió de la obediencia
ni el ímpetu pasó de su licencia.

Del muro estaba el bárbaro cubierto,
no dejando salir soldado fuera;
quiere que su partido sea más cierto
encerrando a los nuestros de manera
que no les aproveche en campo abierto
de ligeros caballos la carrera
mas sólo ánimo esfuerzo y entereza
y la virtud del brazo y fortaleza.

Era el orden así, que acometiendo
la plaza, al tiempo del herir volviesen
las espaldas los bárbaros huyendo,
porque dentro los nuestros se metiesen;
y algunos por de fuera revolviendo,
antes que los cristianos se advirtiesen,
ocuparles las puertas del cercado,
y combatir allí a campo cerrado.

Con tal ardid los indios aguardaban
a la gente española que venía
y en viéndola asomar la saludaban
alzando una terrible vocería;
soberbios desde allí la amenazaban
con audacia, desprecio y bizarría,
quién la fornida pica blandeando,
quién la maza ferrada levantando.

Como toros que van a salir lidiados,
cuando aquellos que cerca lo desean,
con silbos y rumor de los tablados
seguros del peligro los torean,
y en su daño los hierros amolados
sin miedo amenazándolos blandean:
así la gente bárbara araucana
del muro amenazaba a la cristiana.

Los españoles, siempre con semblante
de parecerles poca aquella caza,
paso a paso caminan adelante
pensando de allanar la fuerte plaza,
en alta voz diciendo: "No es bastante
el muro ni la pica y dura maza
a estorbaros la muerte merecida
por la gran desvergüenza cometida."

Llegados de la fuerza poco trecho,
reconocida bien por cada parte,
pónenle el rostro y sin torcer, derecho,
asaltan el fosado baluarte,
Por acabado tienen aquel hecho;
de los bárbaros huye la más parte,
ganan las puertas francas con gran gloria,
cantando en altas voces la vitoria.

No hubiera relación deste contento
si los primeros indios aguardaran
tanto espacio y sazón cuanto un momento
que las puertas los últimos tomaran,
mas viéndolos entrar, sin sufrimiento
ni poderse abstener, luego reparan;
haciendo la señal que no debían,
hicieron revolver los que huían.

Como corre el caballo cuando ha olido
las yeguas que atrás quedan y querencia
que allí el intento inclina y el sentido,
gime y relincha con celosa ausencia,
afloja el curso, atrás tiende el oído,
alerto a si el señor le da licencia,
que a dar la vuelta aún no le ha señalado
cuando sobre los pies ha volteado,

de aquel modo los bárbaros huyendo
con muestra de temor, aunque fingida,
firman el paso presuroso oyendo
la alegre y cierta seña conocida,
y en contra de los nuestros esgrimiendo
la cruda espada, al parecer rendida,
vuelven con una furia tan terrible
que el suelo retembló del són terrible.

Como por sesgo mar del manso viento
siguen las graves olas el camino
y con furioso y recio movimiento
salta el contrario Coro repentino,
que las arenas del profundo asiento
las saca arriba en turbio remolino,
y las hinchadas olas revolviendo
al tempestuoso Coro van siguiendo.

De la misma manera a nuestra gente
que el alcance sin término seguía,
la súbita mudanza de repente
le turbó la vitoria y alegría
que, sin se reparar, violentamente
por el mismo camino revolvía,
resistiendo con ánimo esforzado
el número de gente aventajado.

Mas como un caudaloso río de fama,
la presa y palizada desatando,
por inculto camino se derrama
los arraigados troncos arrancando,
cuando con desfrenado curso brama
cuanto topa delante arrebatando
y los duros peñascos enterrados
por las furiosas aguas son llevados,

con ímpetu y violencia semejante
los indios a los nuestros arrancaron,
y sin pararles cosa por delante
en furiosa corriente los llevaron,
hasta que con veloz furor pujante
de la cerrada plaza los lanzaron,
que el miedo de perder allí la vida
les hizo el paso llano a la salida.

De más priesa y con pies más desenvueltos
los sueltos españoles que a la entrada,
en una polvorosa nube envueltos
salen del cerco estrecho y palizada;
entre ellos van los bárbaros revueltos,
una gente con otra amontonada,
que sin perder un punto se herían
de manos y de pies como podían.

No el alzado pecho y agujeros
que fuera del entorno había cavados,
ni la fajina y suma de maderos
con los fuertes bejucos amarrados
detuvieron el curso a los ligeros
caballos, de los hierros hostigados,
que como si volaran por el viento,
salieron a lo llano en salvamento.

Los españoles sin parar corriendo
libre la plaza a los contrarios dejan,
que la fortuna próspera siguiendo
con prestos pies y manos los aquejan;
pero los nuestros, el morir temiendo,
siempre alargan el paso y más se alejan,
deteniendo a las veces flojamente
la gran furia y pujanza de la gente.

Bien una legua larga habían corrido
a toda furia por la seca arena;
sólo Lautaro no los ha seguido,
lleno de enojo y de rabiosa pena.
Viendo el poco sustén del mal regido
campo, tan recio el rico cuerno suena,
que los más delanteros los sintieron
y al són, sin más correr, se retrujeron.

Estaba así impaciente y enojado
que mirarle a la cara nadie osaba
y al pabellón él solo retirado,
un nuevo edicto publicar mandaba,
que guerrero ninguno fuese osado
salir un paso fuera de la cava,
aunque los españoles revolviesen
y mil veces el fuerte acometiesen.

Después, llamando a junta a los soldados
aunque ardiendo en furor, templadamente
les dice: "Amigos, vamos engañados,
si con tan poco número de gente
pensamos allanar los levantados
muros de una ciudad así eminente;
la industria tiene aquí más fuerza y parte
que la temeridad del fiero Marte.

"Ésta los fieros ánimos reprime
y a los flacos y débiles esfuerza;
las cervices indómitas oprime
y las hace domésticas por fuerza;
ésta el honor y pérdidas redime
y la sazón usar della nos fuerza,
que la industria solícita y Fortuna
tienen conformidad y andan a una.

"Cumple partir de aquí, muestras haciendo
que sólo de temor nos retiramos,
y asegurar los españoles, viendo
cómo el honor y campo les dejamos;
que después a su tiempo revolviendo,
haremos lo que así dificultamos,
teniendo ellos el llano y por guarida
vecina la ciudad fortalecida."

El hijo de Pillán esto decía
cuando asomaba el bando castellano,
que con esfuerzo nuevo y osadía
quiere probar segunda vez la mano.
Fue tanto el alborozo y alegría
de los bárbaros, viendo por el llano
aparecer los nuestros, que al momento
gritan y baten palmas de contento.

En esto los cristianos acercando
poco a poco se van a la batalla,
y al justo tiempo del partir llegando,
dejan irse a la bárbara canalla;
que uno la maza en alto, otro bajando
la pica, el cuerpo esento en la muralla,
con animoso esfuerzo se mostraban
y al ejercicio bélico incitaban.

Unos acuden a las anchas puertas
y comienzan allí el combate duro;
de escudos las cabezas bien cubiertas
se llegan otros al guardado muro;
otros buscan por partes descubiertas
la subida y el paso más seguro;
hinche el bando español la cava honda
y el araucano el muro a la redonda.

Pero el pueblo español con osadía,
cubierto de fortísimos escudos
la lluvia de los tiros resistía
y los botes de lanzas muy agudos.
Era tanta la grita y armonía
y el espeso batir de golpes crudos,
que Maule el raudo curso refrenaba
confuso al són que en torno ribombaba.

Por las puertas y frente y por los lados
el muro se combate y se defiende;
allí corren con priesa amontonados
adonde más peligro haber se entiende;
allí con prestos golpes esforzados
a su enemigo cada cual ofende
con furia tan terrible y fuerza dura
que poco importa escudo ni armadura.

Los nuestros hacia atrás se retrujeron,
de los tiros y golpes impelidos,
tres veces y otras tantas revolvieron
de vergonzosa cólera movidos.
Gran pieza la fortuna resistieron
mas ya todos andaban mal heridos,
flacos, sin fuerza, lasos, desangrados
y de sangre los hierros colorados.

El coraje y la cólera es de suerte
que va en aumento el daño y la crueza;
hallan los españoles siempre el fuerte
más fuerte y en los golpes más dureza;
sin temor acometen de la muerte,
pero poco aprovecha esta braveza,
quel que menos herido y flaco andaba
por seis partes la sangre derramaba.

Hasta la gente bárbara se espanta
de ver lo que los nuestros han sufrido
de espesos golpes, flecha, y piedra tanta
que sin cesar sobre ellos ha llovido,
y cuán determinados y con cuánta
furia tres veces han acometido;
desto los enemigos impacientes
apretaban los puños y los dientes.

Y como tempestad que jamás cesa
antes que va en furioso crecimiento,
cuando la congelada piedra espesa
hiere los techos y se esfuerza el viento,
así los duros bárbaros, apriesa,
movidos de vergüenza y corrimiento
con lanzas, dardos, piedras arrojadas,
baten dargas, rodelas y celadas.

Los cansados cristianos no pudiendo
sufrir el gran trabajo incomportable,
se van forzosamente retrayendo
del vano intento y plaza inexpugnable;
y el destrozado campo recogiendo,
vista su suerte y hado miserable,
por el mesmo camino que vinieron,
aunque con menos furia, se volvieron.

Aquella noche al pie de una montaña
vinieron a tener su alojamiento,
segura de enemigos la campaña,
que ninguno salió en su seguimiento.
Decir prometo la cautela estraña
de Lautaro después, que ahora me siento
flaco, cansado, ronco; y entretanto
esforzaré la voz al nuevo canto.
Responder citando mensaje
  #6  
Viejo 23/jun/01, 15:03
k_os
Usuario muy activo
 
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 3.814
Predeterminado ¡Ojo al último párrafo de la esquirol!


>
> Quien sí ha comprendido mucho mejor esa unidad intelectual y la enorme importancia que tiene para seguir manteniendo, no sólo la resistencia civil a la imposición del chantaje terrorista, sino también la alianza constitucionalista en el País Vasco, es el nacionalismo. Los nacionalistas saben que es muy importante desactivar a los intelectuales, y eso significa debilitar ¡Basta Ya! y el Foro de Ermua y romper
el poder constitucionalista en la universidad.
Y las posibilidades de éxito de esa estrategia son mayores de lo que a muchos nos gustaría. Porque hay mucho miedo y cansancio en el País Vasco, porque hay demasiada gente dispuesta a aceptar lo que sea con tal de verse libres de ETA, y porque la confusión que aún persiste en algunos sectores intelectuales del resto de España sobre las claves de la alternativa constitucionalista en el País Vasco no hacen más que fortalecer la estrategia nacionalista de «desactivación».

"El poder constitucionalista en la universidad", ahí es nada. ¿Y cómo se forjó ese "poder constitucionalista"? Precisamente la señora que escribe el artículo tiene razones para conocerlo muy bien: en el campus de periodismo de Leioa entraron de la mano Prosetecnisa, la filial de Prosegur, de cuyo accionariado son parte fundamental la familia Mayor Oreja.

Prosegur se adueñó de la universidad vasca por medio de los pistoleros que tiene repartidos por todos sus campus a costa además (y con ello sus beneficios) del supremillonario presupuesto que sufragamos.

Se me dirá quizá que es por culpa de ETA. Pues miren por donde, no. Prosegur entró en la universidad porque echaron a los profesores de tendencia abertzale precisamente en tiempos en que los socialistas, Buesa y compañía, gobernaban la cosejería de educación. Se recolocó esta pandilla de esquiroles y para impedir la entrada a los profesores expulsados se metió Prosegur (¡sesienten coño!)

Para qué seguir. Es como con la libertad de expresión. ¿Quién mató la libertad de cátedra? No fue ETA, no. Fueron los socialistas en la consejería de educación, (con la complicidad del PNV, todo hay que decirlo,) y el tiro de gracia (ese de la nuca del que tanto les gusta hablar) se lo dio Prosegur, o sea, la familia Mayor Oreja que, cómo no, sabe además reconvertirlo en beneficio económico además de instrumento de poder y del poder.

A ver, ¿quién no entiende así que a los estudiantes marginados ellos y viendo marginados a sus propios profesores les tiente la violencia?

Venga, hombre, estos esquiroles clasistas que ni tan siquiera sacaron su plaza por mérito sino por robársela a quienes efectivamente pertenecía son los que nos han estado vendiendo "por la libertad"... de aplauso.

No me toquéis los cojones, hombre, gentuza como esta señora y sus pistoleros de Prosegur sólo entienden un lenguaje.

Y mejor lo dejo que me caliento. Saludos.
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