United Artists .SANTIAGO GONZÁLEZ/
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Viejo 5/feb/03, 11:11
jcv3
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Predeterminado United Artists .SANTIAGO GONZÁLEZ/

United Artists
SANTIAGO GONZÁLEZ/

No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».

La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?

El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.

La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.

Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.

La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.

No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».

Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz
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  #2  
Viejo 5/feb/03, 12:12
bauprest
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Predeterminado Re: United Artists .SANTIAGO GONZÁLEZ/

Qué progresía más falsa, amigo jcv3, de vergüenza ajena es lo ocurrido durante la Gala de los Goya.

Con una mano piden el dinero de las subvenciones y con la otra utilizan el mazo para machacar a quien se lo da. Si por mi fuera se acabarían hoy mismo todas las subvenciones a este cine de fantasmas.

Saludos.


> jcv3 ha escrito:
> United Artists
> SANTIAGO GONZÁLEZ/
>
> No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».
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> La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?
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> El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.
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> La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.
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> Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.
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> La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.
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> No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».
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> Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz
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  #3  
Viejo 5/feb/03, 13:01
elenafrancis
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Predeterminado Curioso...

> jcv3 ha escrito:
> United Artists
> SANTIAGO GONZÁLEZ/
>
> No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».
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> La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?
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> El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.
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> La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.
>
> Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.
>
> La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.
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> No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».
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> Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz.

... que ya nadie recuerde cuando aparecieron con las manos blancas (a ver si resulta que terminaban de encalar una pared y no se manifestaban contra el terrorismo) o cuando pedian la libertad de personas secuestradas. Curioso realmente que entonces no se les dijese que ese no era el lugar o que alguien se riese de la poca audiencia... curioso a mas no poder...

Elena Francis
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  #4  
Viejo 5/feb/03, 14:02
parlament
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Predeterminado Re: ¡ POR FIN POLITIZADOS !

> jcv3 ha escrito:
> United Artists
> SANTIAGO GONZÁLEZ/
>
> No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».
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> La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?
>
> El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.
>
> La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.
>
> Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.
>
> La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.
>
> No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».
>
> Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz


Fernando Savater

¡POR FIN POLITIZADOS!

Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Disfruté mucho el otro sábado con la gala de los Goya, que tantos comentarios laudatorios o indignados está suscitando. Si bien el aspecto estético del espectáculo me pareció que dejaba bastante que desear -por decirlo suavemente-, en cambio su aspecto ético tuvo, a mi juicio, muchos quilates. Digo "ético", pero debería decir "político": ¡por fin la gente del mundillo cinematográfico, en un acto colectivo televisado a millones de hogares, adopta una actitud cívica comprometida y asume su papel de referencia para el resto de compatriotas en cuestiones políticamente controvertidas! Nada de escudarse en los habituales subterfugios de que "el arte es apolítico" o el muy sobado de "aquí hemos venido a dar trofeos y a pasarlo bien": no señor, cuando las circunstancias históricas apremian es cuestión de decencia que quienes tienen representatividad social la aprovechen para dar la alarma ante los males que nos amenazan o para denunciar torpezas de quienes gobiernan. Aunque eso les cree incomodidades, suscite incomprensiones y hasta pueda acarrear alguna represalia. Pero ¿quién dijo miedo? Si la guerra que se aproxima no está justificada y carece de respaldo legal (como ellos y yo creemos), se dice bien alto: no a la guerra. Si el Ejecutivo ha gestionado de manera incompetente la catástrofe del Prestige (tal es mi opinión y la de quienes allí protestaban), pues se dice: nunca máis. Como debe ser.

La verdad es que se ha tardado bastante en llegar a esta actitud resuelta. Frente a otras lacras políticas, la movilización ha sido escasa o nula. Me refiero concretamente al caso del terrorismo de ETA y a la amenaza de un nacionalismo de signo etnicista en el País Vasco. Si no recuerdo mal, en las diecisiete ediciones de los premios Goya sólo una vez alguien se atrevió a manifestarse pública y dramáticamente contra el terrorismo: Jose Luis Borau, mostrando sus manos pintadas de blanco a las cámaras tras alguno de los múltiples atentados. Los demás, año tras año, nada: ¡y no será porque no se ha premiado a directores, actores y productores vascos! Por lo visto, todos apolíticos. O políticos en privado, no cuando se enfrentaban a millones de espectadores, es decir, cuando hacía más falta...

Y lo del Festival de Cine de San Sebastián todavía ha sido peor. Ni una voz contra ETA (aunque hubiese asesinatos en los mismísimos días del certamen), ni un minuto de silencio, ni una broma contra el Ejecutivo vasco (que tiene, por cierto, mucho más que ver con la perpetuación del chapopote proetarra que el Gobierno de Aznar con el hundimiento del Prestige). A los que alguna vez sugerimos que los organizadores e invitados llevasen pegatinas diciendo "ETA no" (tan razonables por lo menos como las de "No a la guerra") se nos acusó de querer "cargarnos el festival". Leyendo la historia del certamen donostiarra según Diego Galán, se diría que la obligación de compromiso político acabó con la muerte de Franco y que a partir de ese momento lo que había que hacer era salvarse de la contaminación contestataria. En sus amenas crónicas de los sucedidos en el Victoria Eugenia no le he encontrado ningún lamento por la ocasión perdida en ese foro de posicionarse claramente contra la peor infamia del País Vasco y del resto de España. Incluso podría decirse que si hubo política fue "de la otra". En ciertos años en que a los vesánicos les dio por atacar vehículos e intereses franceses, las películas galas escasearon notablemente en la competición. Y aunque nunca podía decirse nada contra ETA en el escenario, en más de una ocasión "espontáneos" incontrolados se materializaban con pancartas a favor de los presos o pretendían leer comunicados en esa misma línea. Alguna vez me ha tocado a mí patear y gritar desde mi butaca para que no se salieran tranquilamente con la suya... Me hubiera encantado poder aplaudir en su día algún "ETA kanpora" oficialmente respaldado por la gente del cine.

No dudo de que a título personal algunos hayan mostrado ya su condena al terrorismo. En la manifestación por la Constitución y el Estatuto del 23 de septiembre del 2000, celebrada en San Sebastián durante el Festival y ocho días después del atentado a Ramón Recalde, participaron Marisa Paredes, Pedro Almodóvar, Elías Querejeta, Carmelo Gómez y Bernardo Bertolucci, quizá alguno más. Pero el certamen como tal se mantuvo aséptico, igual que otros años. Y en el pasado septiembre, sin remontarnos más atrás, el director Fernando León recibió su merecido premio por Los lunes al sol horas después del asesinato de un guardia civil. ¿No hubiera sido bonito que se lo hubiese dedicado a ese hijo del pueblo caído en defensa de la democracia? Gesto nada superfluo porque, como ha dicho muy bien León de Aranoa, "en política uno nunca se queja lo suficiente". Pero en septiembre, por lo visto, todavía no tocaba. Por cierto, lo más chocante en esos días fueron los elogios tributados a la guapa Jessica Lange, que en su rueda de prensa arremetió contra la política de Bush. Fue alzada de inmediato al rango de heroína, pero ninguno de sus entusiastas se sintió motivado a imitarla respecto a atropellos que nos tocan mucho más de cerca...

Pero pelillos a la mar y al chapapote, todo eso felizmente ya se ha acabado. La necesaria protesta cívica de los cineastas ha comenzado. El próximo septiembre veremos sin duda pegatinas de "ETA no" por el Kursaal y oiremos a los galardonados denunciar con vehemencia los crímenes terroristas, si es que por desgracia siguen cometiéndose. Y oiremos bromas inmisericordes de los presentadores de las galas contra Ibarretxe y Arzalluz, sobre todo si siguen con su política de institucionalizar las reivindicaciones anticonstitucionales y trampear con la ley electoral para que les sea aún más favorable. Ya pueden echarse a temblar. Seguro que a partir de ahora ya no faltarán actores y directores en los actos de apoyo a los concejales amenazados del PP y del PSOE que se preparan para antes de las elecciones municipales. ¡Basta ya de cruzarnos de brazos como si no pasara nada, como si todos tuviesen las mismas oportunidades cara a esos comicios que algunos tienen la desfachatez de querer convertir nada menos que en un test sobre la propuesta soberanista! Se acabó el apoliticismo de tantos rostros populares. Y si trae algún sinsabor con los más brutos o se pierde alguna subvención, pues qué se le va a hacer: lo primero es lo primero. Yo me alegro mucho porque, aun sin pasar de simple espectador, me pasa como al resto de la gente del cine: comprendo, ay, a los cobardes, admiro a los valientes pero sobre todo siento irremediable repugnancia ante los hipócritas y los oportunistas.



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  #5  
Viejo 5/feb/03, 15:03
k_os
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> elenafrancis ha escrito:
>> jcv3 ha escrito:
>> United Artists
>> SANTIAGO GONZÁLEZ/
>>
>> No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».
>>
>> La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?
>>
>> El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.
>>
>> La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.
>>
>> Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.
>>
>> La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.
>>
>> No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».
>>
>> Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz.
>
> ... que ya nadie recuerde cuando aparecieron con las manos blancas (a ver si resulta que terminaban de encalar una pared y no se manifestaban contra el terrorismo) o cuando pedian la libertad de personas secuestradas. Curioso realmente que entonces no se les dijese que ese no era el lugar o que alguien se riese de la poca audiencia... curioso a mas no poder...
>
> Elena Francis

Jder, o imagínate que les diera por pedir el acercamiento de presos... digo, el cumplimiento de la ley. O que les dé por clamar contra la ilegalización de las ideas...

Se hacen los tontos, pero si clamaban antes por mantener neutro el festival de cine era para no dar cancha a las reivindicaciones vascas que tendrían desde allí un altavoz mundial.

Pero ya se ve, es como las cotramanifestaciones. Si las hacía HB eran puro fascismo, intimidación y era negar la libertad de manifestación. Ley al canto para prohibir las contramanifestaciones. Pero si son los de Bastaya los que las hacen, entonces está de puta madre el contramanifestarse y además casi le dan la vuelta y son los que se manifestaban originalmente los que les coartan también.

Y espérate, que tienen en Madrid a un tal Ansuátegui al que Villar le reía la gracia de haber metido el recorrido por una calle en la que van a tener que pasar de uno en uno.

Nada, hombre, que enseñen su verdadera cara. A ver cómo hace Ansuátegui para impedirles manifestarse. Pero qué quieren, cuando se prohibió manifestarse por Gora Euskal Herria no dijeron ni mu. Ahora que les impiden a ellos manifestarse ya veremos si les parece tan correcto.
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  #6  
Viejo 5/feb/03, 16:04
sklodowski
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Fecha de ingreso: 19/sep/05
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Predeterminado Re: Re: ¡ POR FIN POLITIZADOS !

> PARLAMENT ha escrito:
>> jcv3 ha escrito:
>> United Artists
>> SANTIAGO GONZÁLEZ/
>>
>> No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».
>>
>> La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?
>>
>> El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.
>>
>> La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.
>>
>> Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.
>>
>> La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.
>>
>> No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».
>>
>> Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz
>
>
> Fernando Savater
>
> ¡POR FIN POLITIZADOS!
>
> Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.
>
> Disfruté mucho el otro sábado con la gala de los Goya, que tantos comentarios laudatorios o indignados está suscitando. Si bien el aspecto estético del espectáculo me pareció que dejaba bastante que desear -por decirlo suavemente-, en cambio su aspecto ético tuvo, a mi juicio, muchos quilates. Digo "ético", pero debería decir "político": ¡por fin la gente del mundillo cinematográfico, en un acto colectivo televisado a millones de hogares, adopta una actitud cívica comprometida y asume su papel de referencia para el resto de compatriotas en cuestiones políticamente controvertidas! Nada de escudarse en los habituales subterfugios de que "el arte es apolítico" o el muy sobado de "aquí hemos venido a dar trofeos y a pasarlo bien": no señor, cuando las circunstancias históricas apremian es cuestión de decencia que quienes tienen representatividad social la aprovechen para dar la alarma ante los males que nos amenazan o para denunciar torpezas de quienes gobiernan. Aunque eso les cree incomodidades, suscite incomprensiones y hasta pueda acarrear alguna represalia. Pero ¿quién dijo miedo? Si la guerra que se aproxima no está justificada y carece de respaldo legal (como ellos y yo creemos), se dice bien alto: no a la guerra. Si el Ejecutivo ha gestionado de manera incompetente la catástrofe del Prestige (tal es mi opinión y la de quienes allí protestaban), pues se dice: nunca máis. Como debe ser.
>
> La verdad es que se ha tardado bastante en llegar a esta actitud resuelta. Frente a otras lacras políticas, la movilización ha sido escasa o nula. Me refiero concretamente al caso del terrorismo de ETA y a la amenaza de un nacionalismo de signo etnicista en el País Vasco. Si no recuerdo mal, en las diecisiete ediciones de los premios Goya sólo una vez alguien se atrevió a manifestarse pública y dramáticamente contra el terrorismo: Jose Luis Borau, mostrando sus manos pintadas de blanco a las cámaras tras alguno de los múltiples atentados. Los demás, año tras año, nada: ¡y no será porque no se ha premiado a directores, actores y productores vascos! Por lo visto, todos apolíticos. O políticos en privado, no cuando se enfrentaban a millones de espectadores, es decir, cuando hacía más falta...
>
> Y lo del Festival de Cine de San Sebastián todavía ha sido peor. Ni una voz contra ETA (aunque hubiese asesinatos en los mismísimos días del certamen), ni un minuto de silencio, ni una broma contra el Ejecutivo vasco (que tiene, por cierto, mucho más que ver con la perpetuación del chapopote proetarra que el Gobierno de Aznar con el hundimiento del Prestige). A los que alguna vez sugerimos que los organizadores e invitados llevasen pegatinas diciendo "ETA no" (tan razonables por lo menos como las de "No a la guerra") se nos acusó de querer "cargarnos el festival". Leyendo la historia del certamen donostiarra según Diego Galán, se diría que la obligación de compromiso político acabó con la muerte de Franco y que a partir de ese momento lo que había que hacer era salvarse de la contaminación contestataria. En sus amenas crónicas de los sucedidos en el Victoria Eugenia no le he encontrado ningún lamento por la ocasión perdida en ese foro de posicionarse claramente contra la peor infamia del País Vasco y del resto de España. Incluso podría decirse que si hubo política fue "de la otra". En ciertos años en que a los vesánicos les dio por atacar vehículos e intereses franceses, las películas galas escasearon notablemente en la competición. Y aunque nunca podía decirse nada contra ETA en el escenario, en más de una ocasión "espontáneos" incontrolados se materializaban con pancartas a favor de los presos o pretendían leer comunicados en esa misma línea. Alguna vez me ha tocado a mí patear y gritar desde mi butaca para que no se salieran tranquilamente con la suya... Me hubiera encantado poder aplaudir en su día algún "ETA kanpora" oficialmente respaldado por la gente del cine.
>
> No dudo de que a título personal algunos hayan mostrado ya su condena al terrorismo. En la manifestación por la Constitución y el Estatuto del 23 de septiembre del 2000, celebrada en San Sebastián durante el Festival y ocho días después del atentado a Ramón Recalde, participaron Marisa Paredes, Pedro Almodóvar, Elías Querejeta, Carmelo Gómez y Bernardo Bertolucci, quizá alguno más. Pero el certamen como tal se mantuvo aséptico, igual que otros años. Y en el pasado septiembre, sin remontarnos más atrás, el director Fernando León recibió su merecido premio por Los lunes al sol horas después del asesinato de un guardia civil. ¿No hubiera sido bonito que se lo hubiese dedicado a ese hijo del pueblo caído en defensa de la democracia? Gesto nada superfluo porque, como ha dicho muy bien León de Aranoa, "en política uno nunca se queja lo suficiente". Pero en septiembre, por lo visto, todavía no tocaba. Por cierto, lo más chocante en esos días fueron los elogios tributados a la guapa Jessica Lange, que en su rueda de prensa arremetió contra la política de Bush. Fue alzada de inmediato al rango de heroína, pero ninguno de sus entusiastas se sintió motivado a imitarla respecto a atropellos que nos tocan mucho más de cerca...
>
> Pero pelillos a la mar y al chapapote, todo eso felizmente ya se ha acabado. La necesaria protesta cívica de los cineastas ha comenzado. El próximo septiembre veremos sin duda pegatinas de "ETA no" por el Kursaal y oiremos a los galardonados denunciar con vehemencia los crímenes terroristas, si es que por desgracia siguen cometiéndose. Y oiremos bromas inmisericordes de los presentadores de las galas contra Ibarretxe y Arzalluz, sobre todo si siguen con su política de institucionalizar las reivindicaciones anticonstitucionales y trampear con la ley electoral para que les sea aún más favorable. Ya pueden echarse a temblar. Seguro que a partir de ahora ya no faltarán actores y directores en los actos de apoyo a los concejales amenazados del PP y del PSOE que se preparan para antes de las elecciones municipales. ¡Basta ya de cruzarnos de brazos como si no pasara nada, como si todos tuviesen las mismas oportunidades cara a esos comicios que algunos tienen la desfachatez de querer convertir nada menos que en un test sobre la propuesta soberanista! Se acabó el apoliticismo de tantos rostros populares. Y si trae algún sinsabor con los más brutos o se pierde alguna subvención, pues qué se le va a hacer: lo primero es lo primero. Yo me alegro mucho porque, aun sin pasar de simple espectador, me pasa como al resto de la gente del cine: comprendo, ay, a los cobardes, admiro a los valientes pero sobre todo siento irremediable repugnancia ante los hipócritas y los oportunistas.
>
Magnífico, demoledor, incontetable.

Bueno, incontestable no. Más de uno habrá que le rebata, pero serán los cuatro tocapeloras de siempre, o sea que con no hacerles ni caso, arreglado.

Gracias por traernos este artículo.
Responder citando mensaje
  #7  
Viejo 5/feb/03, 18:06
elenafrancis
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Predeterminado Refuerzo positivo, mejor no???

Este Sklodo siempre tan habil.

> Bueno, incontestable no. Más de uno habrá que le rebata, pero serán los cuatro tocapeloras de siempre, o sea que con no hacerles ni caso, arreglado.

REBATIR.
1. tr. RECHAZAR O CONTRARRESTAR A LA FUERZA O VIOLENCIA DE ALGUIEN.
2. tr. VOLVER A BATIR.
3. tr. BATIR MUCHO.
4. tr. REDOBLAR, REFORZAR.
5. tr. REBAJAR DE UNA SUMA UNA CANTIDAD QUE NO DEBIO COMPRENDERSE EN ELLA.
6. tr. REFUTAR (ǁ CONTRADECIR CON ARGUMENTOS LO QUE OTROS DICEN).
7. tr. RESISTIR, RECHAZAR TENTACIONES, SUGESTIONES, Y PROPUESTAS.
8. tr. Esgr. DESVIAR LA ESPADA O SABLE DEL CONTRARIO, HACIENDOLE BAJAR LA PUNTA, PARA EVITAR LA HERIDA.

Ignoro que acepción sera la que usa él, yo aplicare la que usaria cualquier persona medianamente inteligente, usease la 6ª.

De lo que se deduce que cualquier persona que sea capaz de contradecir con argumentos lo que diga su Sagrado Profeta Democratico .... es un tocapelotas hereje, y por lo tanto mejor no hacerle caso. Bravo por Sklodowski (a Parla mejor ni lo tocamos... últimamente ha llegado al Nirvana Politico que se consigue cuando se es UNO con el Gobierno, y por lo tanto no vamos ahora a fastidiarle su Auto-Convencimiento de lo "mejor-para-el-pais" y bla,bla,bla)

Del articulo, no comento nada. ¿Como podria, yo, una misera tocapelotas rebatir el verbo del insigne catedratico? Solo lamentar, junto con él, que para una vez que los cineastas hacen algún acto de protesta en una España (él lo sabra bien) tan poco dada a la queja. Levante su pluma, no para sumarse al NO A LA GUERRA (que el apoya), sino para cargar contra los criticos.


Afortunadamente, a partir de aqui (supongo) ya no tendremos la compañia de Sklodowski (que ya muy habilmente habra captado mi mala influencia y ya estara emulando a las avestruces).

Para todos los demas:

un saludo parrandero,
Elena Francis


Este trozo de la noticia me ha interesado, sera por aquello de que los USA solo quieren lo mejor para el pueblo iraqui:

MEDICAMENTOS CON RETRASO
Para los iraquis, la guerra parece inevitable. El Hospital Pediatrico Abin Al-Baldi tambien se prepara. A unos metros del centro hay dos depositos de combustible bien protegidos por centenares de sacos. El hospital los necesitara cuando las bombas corten la electricidad y los generadores hayan de trabajar.
Los medicamentos no llegan o lo hacen cuando ya es demasiado tarde para algunos enfermos.
El Asaraf ha de visitar el hospital pediatrico continuamente. Tiene 17 años, pero su aspecto es del de un niño de 10. Sufre talasemia, una enfermedad que le ha detenido el crecimiento. "Si hubiesemos tenido los medicamentos a tiempo, hace diez años, el Asaraf se podria haber desenvolupado mucho mas", dice la doctora Abas.
"Pero mas importante que el hecho que las medecinas no llegan es que, a causa de las sanciones, no nos llegaran ni libros de medicina ni revistas. Los libros cientificos estan prohibidos. Los medicos no podemos actualizar nuestros conocimientos. ¿De que nos sirven las maquinas modernas si no sabemos usarlas?, comenta una doctora del departamento de Pediatria.
Responder citando mensaje
  #8  
Viejo 5/feb/03, 19:07
inorganico
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Predeterminado ACTORES: Se han columpiado a gusto

A partir de ahora lo tienen clarísimo : o demuestran lo PROGRES que son en cada ocasión (asesinatos de ETA, jeremiadas de Arzalluz, caudilladas de Ibarreche, etc.) o se les tendrá (aunque ellos crean que no, que el "pueblo" está a su favor piensan) por lo que son COMEDIANTES y OPORTUNISTAS.
Para jugar a políticos hay que, además, arriesgarse a perder las subvenciones. Y dar la cara en cada ocasión.COSA que jamás harán los titiriteros.


> PARLAMENT ha escrito:
>> jcv3 ha escrito:
>> United Artists
>> SANTIAGO GONZÁLEZ/
>>
>> No se trata de discutir aquí el derecho de los actores y las actrices españoles a manifestar individual y colectivamente sus posiciones sobre la probable guerra en Irak, la catástrofe del chapapote, el 'caso Sintel', la política del Gobierno y cuantos asuntos terrenales queramos incluir a continuación. Ésta es una de las funciones del intelectual, entendido el calificativo en un sentido francamente lato. Pablo Neruda lo explicaba así: «Estos son los oficios del poeta/ del aviador y del picapedrero./ Tenemos que hacer algo en este mundo/ porque en este planeta nos parieron/ y hay que arreglar las cosas de los hombres/ porque no somos pájaros ni perros».
>>
>> La gala fue casposa, plomiza y reiterativa, pero hay veces que la ética y la estética no caminan de la mano. Ahora bien, esta amable insurgencia pacifista, ¿es coherente con la trayectoria de nuestro cine?
>>
>> El Festival de Cine de San Sebastián celebró su 50ª edición entre los días 19 y 28 de septiembre. En el ecuador del festejo, el día 24, ETA asesinó al cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiras a muy pocos kilómetros de San Sebastián, entre Berastegi y Leitza. Durante la gala de clausura y entrega de premios, no lució el cine español ni una pegatina con la leyenda 'ETA no'; ninguno de los presentadores pidió un minuto de silencio, ninguno de los premiados mostró su disconformidad con aquel crimen.
>>
>> La Gala de los Goya ha coexistido a lo largo de sus primeros años con una tradición que tuvo cierto arraigo en San Sebastián: en Zinemaldia no se proyectaban películas francesas. ETA y Herri Batasuna no querían y ése era el tributo que la organización del festival pagaba cada edición con tal de tener la fiesta en paz y garantizarse que el desfile de las estrellas por la alfombra roja que llevaba hasta el teatro Victoria Eugenia transcurriese entre la normalidad y el glamour. Hubo una edición en la que un comando terrorista irrumpió a punta de pistola en la cabina de proyección y secuestró uno de los rollos de una película de Claude Chabrol. Jamás se vio una pegatina para reivindicar la libertad de circulación de las ideas y expresiones artísticas. Los representantes del cine español se bañaban en polvo de estrellas y acudían a los templos gastronómicos donostiarras, cuyos sumos sacerdotes aciertan al expresar su solidaridad con Galicia y en favor del mejillón gallego, pero que tanto callaron el día que ETA asesinó a un cocinero modesto de San Sebastián.
>>
>> Maravillas de la globalización, que permite a los actores progresistas españoles la toma de postura rabiosamente moral contra una guerra que probablemente va a tener lugar en Irak, pero que les mantiene tan ajenos a los tiros y a las explosiones cuando se producen a unos pocos metros del palacio del festival.
>>
>> La gala del sábado fue una metáfora del cine español, tan propenso a hablar de cosas lejanas, tan incapaz de contar la realidad más inmediata. El cine norteamericano tiene la extravagante manía de contarnos lo que pasa por allí. La primera vez que cualquiera de nosotros fue a Nueva York se encontró con una ciudad muy familiar, porque el cine ya se la había contado. El lunes supimos que se había retirado de la cartelera una película que anticipaba el accidente del 'Columbia'. Tras el 11-S pasó otro tanto con dos o tres películas que habían previsto un ataque terrorista contra las Torres Gemelas.
>>
>> No hay peligro inminente de que el cine español se adelante a la realidad de manera parecida. Con muy contadas y honrosas excepciones, entre las que cabe destacar los nombres de Querejeta, Borau y algunos más, el cine español hace mayormente unas películas que tienen ambición intelectual de teleserie. Si rebajamos en un grado la dureza de los adjetivos, aún podría aplicársele aquella tremenda frase de Juan Antonio Bardem al cine del franquismo cuando las conversaciones de Salamanca: «El cine español actual es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico».
>>
>> Hubo un cine español que contra el franquismo o a pesar del franquismo hizo un puñado de obras maestras y era capaz de explicar la realidad española a pesar de la censura. Salvo excepciones admirables, ¿dónde está ese cine español capaz de relatarnos la Transición, el terrorismo, la corrupción, dónde su compromiso? Mayoritariamente refugiado en adaptaciones literarias o en comedietas leves, a la espera de que germine la subvención. Pero que se entere el Pentágono de una vez por todas. Se ha levantado en armas (dialécticas) la United Artists. Ha estallado la paz
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> Fernando Savater
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> ¡POR FIN POLITIZADOS!
>
> Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.
>
> Disfruté mucho el otro sábado con la gala de los Goya, que tantos comentarios laudatorios o indignados está suscitando. Si bien el aspecto estético del espectáculo me pareció que dejaba bastante que desear -por decirlo suavemente-, en cambio su aspecto ético tuvo, a mi juicio, muchos quilates. Digo "ético", pero debería decir "político": ¡por fin la gente del mundillo cinematográfico, en un acto colectivo televisado a millones de hogares, adopta una actitud cívica comprometida y asume su papel de referencia para el resto de compatriotas en cuestiones políticamente controvertidas! Nada de escudarse en los habituales subterfugios de que "el arte es apolítico" o el muy sobado de "aquí hemos venido a dar trofeos y a pasarlo bien": no señor, cuando las circunstancias históricas apremian es cuestión de decencia que quienes tienen representatividad social la aprovechen para dar la alarma ante los males que nos amenazan o para denunciar torpezas de quienes gobiernan. Aunque eso les cree incomodidades, suscite incomprensiones y hasta pueda acarrear alguna represalia. Pero ¿quién dijo miedo? Si la guerra que se aproxima no está justificada y carece de respaldo legal (como ellos y yo creemos), se dice bien alto: no a la guerra. Si el Ejecutivo ha gestionado de manera incompetente la catástrofe del Prestige (tal es mi opinión y la de quienes allí protestaban), pues se dice: nunca máis. Como debe ser.
>
> La verdad es que se ha tardado bastante en llegar a esta actitud resuelta. Frente a otras lacras políticas, la movilización ha sido escasa o nula. Me refiero concretamente al caso del terrorismo de ETA y a la amenaza de un nacionalismo de signo etnicista en el País Vasco. Si no recuerdo mal, en las diecisiete ediciones de los premios Goya sólo una vez alguien se atrevió a manifestarse pública y dramáticamente contra el terrorismo: Jose Luis Borau, mostrando sus manos pintadas de blanco a las cámaras tras alguno de los múltiples atentados. Los demás, año tras año, nada: ¡y no será porque no se ha premiado a directores, actores y productores vascos! Por lo visto, todos apolíticos. O políticos en privado, no cuando se enfrentaban a millones de espectadores, es decir, cuando hacía más falta...
>
> Y lo del Festival de Cine de San Sebastián todavía ha sido peor. Ni una voz contra ETA (aunque hubiese asesinatos en los mismísimos días del certamen), ni un minuto de silencio, ni una broma contra el Ejecutivo vasco (que tiene, por cierto, mucho más que ver con la perpetuación del chapopote proetarra que el Gobierno de Aznar con el hundimiento del Prestige). A los que alguna vez sugerimos que los organizadores e invitados llevasen pegatinas diciendo "ETA no" (tan razonables por lo menos como las de "No a la guerra") se nos acusó de querer "cargarnos el festival". Leyendo la historia del certamen donostiarra según Diego Galán, se diría que la obligación de compromiso político acabó con la muerte de Franco y que a partir de ese momento lo que había que hacer era salvarse de la contaminación contestataria. En sus amenas crónicas de los sucedidos en el Victoria Eugenia no le he encontrado ningún lamento por la ocasión perdida en ese foro de posicionarse claramente contra la peor infamia del País Vasco y del resto de España. Incluso podría decirse que si hubo política fue "de la otra". En ciertos años en que a los vesánicos les dio por atacar vehículos e intereses franceses, las películas galas escasearon notablemente en la competición. Y aunque nunca podía decirse nada contra ETA en el escenario, en más de una ocasión "espontáneos" incontrolados se materializaban con pancartas a favor de los presos o pretendían leer comunicados en esa misma línea. Alguna vez me ha tocado a mí patear y gritar desde mi butaca para que no se salieran tranquilamente con la suya... Me hubiera encantado poder aplaudir en su día algún "ETA kanpora" oficialmente respaldado por la gente del cine.
>
> No dudo de que a título personal algunos hayan mostrado ya su condena al terrorismo. En la manifestación por la Constitución y el Estatuto del 23 de septiembre del 2000, celebrada en San Sebastián durante el Festival y ocho días después del atentado a Ramón Recalde, participaron Marisa Paredes, Pedro Almodóvar, Elías Querejeta, Carmelo Gómez y Bernardo Bertolucci, quizá alguno más. Pero el certamen como tal se mantuvo aséptico, igual que otros años. Y en el pasado septiembre, sin remontarnos más atrás, el director Fernando León recibió su merecido premio por Los lunes al sol horas después del asesinato de un guardia civil. ¿No hubiera sido bonito que se lo hubiese dedicado a ese hijo del pueblo caído en defensa de la democracia? Gesto nada superfluo porque, como ha dicho muy bien León de Aranoa, "en política uno nunca se queja lo suficiente". Pero en septiembre, por lo visto, todavía no tocaba. Por cierto, lo más chocante en esos días fueron los elogios tributados a la guapa Jessica Lange, que en su rueda de prensa arremetió contra la política de Bush. Fue alzada de inmediato al rango de heroína, pero ninguno de sus entusiastas se sintió motivado a imitarla respecto a atropellos que nos tocan mucho más de cerca...
>
> Pero pelillos a la mar y al chapapote, todo eso felizmente ya se ha acabado. La necesaria protesta cívica de los cineastas ha comenzado. El próximo septiembre veremos sin duda pegatinas de "ETA no" por el Kursaal y oiremos a los galardonados denunciar con vehemencia los crímenes terroristas, si es que por desgracia siguen cometiéndose. Y oiremos bromas inmisericordes de los presentadores de las galas contra Ibarretxe y Arzalluz, sobre todo si siguen con su política de institucionalizar las reivindicaciones anticonstitucionales y trampear con la ley electoral para que les sea aún más favorable. Ya pueden echarse a temblar. Seguro que a partir de ahora ya no faltarán actores y directores en los actos de apoyo a los concejales amenazados del PP y del PSOE que se preparan para antes de las elecciones municipales. ¡Basta ya de cruzarnos de brazos como si no pasara nada, como si todos tuviesen las mismas oportunidades cara a esos comicios que algunos tienen la desfachatez de querer convertir nada menos que en un test sobre la propuesta soberanista! Se acabó el apoliticismo de tantos rostros populares. Y si trae algún sinsabor con los más brutos o se pierde alguna subvención, pues qué se le va a hacer: lo primero es lo primero. Yo me alegro mucho porque, aun sin pasar de simple espectador, me pasa como al resto de la gente del cine: comprendo, ay, a los cobardes, admiro a los valientes pero sobre todo siento irremediable repugnancia ante los hipócritas y los oportunistas.
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Responder citando mensaje
  #9  
Viejo 6/feb/03, 08:08
sklodowski
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Predeterminado Emulando a los avestruces

> elenafrancis ha escrito:
> Este Sklodo siempre tan habil.
>
>> Bueno, incontestable no. Más de uno habrá que le rebata, pero serán los cuatro tocapeloras de siempre, o sea que con no hacerles ni caso, arreglado.
>
> REBATIR.
> 1. tr. RECHAZAR O CONTRARRESTAR A LA FUERZA O VIOLENCIA DE ALGUIEN.
> 2. tr. VOLVER A BATIR.
> 3. tr. BATIR MUCHO.
> 4. tr. REDOBLAR, REFORZAR.
> 5. tr. REBAJAR DE UNA SUMA UNA CANTIDAD QUE NO DEBIO COMPRENDERSE EN ELLA.
> 6. tr. REFUTAR (ǁ CONTRADECIR CON ARGUMENTOS LO QUE OTROS DICEN).
> 7. tr. RESISTIR, RECHAZAR TENTACIONES, SUGESTIONES, Y PROPUESTAS.
> 8. tr. Esgr. DESVIAR LA ESPADA O SABLE DEL CONTRARIO, HACIENDOLE BAJAR LA PUNTA, PARA EVITAR LA HERIDA.
>
> Ignoro que acepción sera la que usa él, yo aplicare la que usaria cualquier persona medianamente inteligente, usease la 6ª.
>
Evidentemente usé la palabra rebatir en la 6ª acepción.

> De lo que se deduce que cualquier persona que sea capaz de contradecir con argumentos lo que diga su Sagrado Profeta Democratico .... es un tocapelotas hereje, y por lo tanto mejor no hacerle caso. Bravo por Sklodowski (a Parla mejor ni lo tocamos... últimamente ha llegado al Nirvana Politico que se consigue cuando se es UNO con el Gobierno, y por lo tanto no vamos ahora a fastidiarle su Auto-Convencimiento de lo "mejor-para-el-pais" y bla,bla,bla)
>
Aquí te equivocas en todo.
1º No existe ningún Sagrado Profeta Democratico. Ni Savater, ni nadie. Ni tan siquiera Montequieu. Cada cosa que dice una persona debe ser analizada individualmente. Y con ese artículo de Savater estoy de acuerdo al 100%. Lo que no impide que en otras ocasiones haya estado en descuerdo con él. Parece ser que te crees que todo el mundo tiene que ser tan dogmático como tú.
2º La relación causa-efecto es la contraria a la que tú deduces. Quien rebata ese artículo no será un tocapelotas (lo de hereje lo añades tú), lo que dije es que seguro que algún tocapelotas lo rebatiría. Si tú te das por aludido en lo de tocapelotas, tus motivos tendrás; yo ahí no entro.

> Del articulo, no comento nada. ¿Como podria, yo, una misera tocapelotas rebatir el verbo del insigne catedratico? Solo lamentar, junto con él, que para una vez que los cineastas hacen algún acto de protesta en una España (él lo sabra bien) tan poco dada a la queja. Levante su pluma, no para sumarse al NO A LA GUERRA (que el apoya), sino para cargar contra los criticos.
>
¿Ves? Lo que yo decía. Eres incapaz de rebatirlo. Simplemente muestras tu desprecio por Savater. ¿Tal vez porque ha cometido el imperdonable pecado de no ser nacionalista y además proclamarlo a los cuatro vientos?

Para algunos como tú o eres nacionalista o eres un fascista. En cambio para mí ser nacionalista es condición sine qua non (o sea necesaria pero no suficiente) para ser fascista.

Por si no me he explicado bien te lo digo de otra forma: no todos los nacionalistas son fascistas, pero todos los fascistas son nacionalistas.
>
> Afortunadamente, a partir de aqui (supongo) ya no tendremos la compañia de Sklodowski (que ya muy habilmente habra captado mi mala influencia y ya estara emulando a las avestruces).
>
Últimamente participo poco por varios motivos: mucho trabajo, aburrimiento por lo repetitivo del foro, he encontrado algún sitio web más entretenido, etc. Aún así echo un vistazo al foro de vez en cuando, y a veces, hasta me decido a participar.

Nada macho, sigue con lo tuyo.

Saludos del autista (así me has llamado alguna vez).
Responder citando mensaje
  #10  
Viejo 6/feb/03, 09:09
elenafrancis
Usuario muy activo
 
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 2.832
Predeterminado Te equivocas...

... en parte.

> Sklodowski ha escrito:
>> elenafrancis ha escrito:
>> Este Sklodo siempre tan habil.
>>
>>> Bueno, incontestable no. Más de uno habrá que le rebata, pero serán los cuatro tocapeloras de siempre, o sea que con no hacerles ni caso, arreglado.
>>
>> REBATIR.
>> 1. tr. RECHAZAR O CONTRARRESTAR A LA FUERZA O VIOLENCIA DE ALGUIEN.
>> 2. tr. VOLVER A BATIR.
>> 3. tr. BATIR MUCHO.
>> 4. tr. REDOBLAR, REFORZAR.
>> 5. tr. REBAJAR DE UNA SUMA UNA CANTIDAD QUE NO DEBIO COMPRENDERSE EN ELLA.
>> 6. tr. REFUTAR (ǁ CONTRADECIR CON ARGUMENTOS LO QUE OTROS DICEN).
>> 7. tr. RESISTIR, RECHAZAR TENTACIONES, SUGESTIONES, Y PROPUESTAS.
>> 8. tr. Esgr. DESVIAR LA ESPADA O SABLE DEL CONTRARIO, HACIENDOLE BAJAR LA PUNTA, PARA EVITAR LA HERIDA.
>>
>> Ignoro que acepción sera la que usa él, yo aplicare la que usaria cualquier persona medianamente inteligente, usease la 6ª.
>>
> Evidentemente usé la palabra rebatir en la 6ª acepción.

Lo suponia, pero me descolocaste y llegue a pensar que en vez de un articulo, estabas hablando de una receta de cocina.

>
>> De lo que se deduce que cualquier persona que sea capaz de contradecir con argumentos lo que diga su Sagrado Profeta Democratico .... es un tocapelotas hereje, y por lo tanto mejor no hacerle caso. Bravo por Sklodowski (a Parla mejor ni lo tocamos... últimamente ha llegado al Nirvana Politico que se consigue cuando se es UNO con el Gobierno, y por lo tanto no vamos ahora a fastidiarle su Auto-Convencimiento de lo "mejor-para-el-pais" y bla,bla,bla)
>>
> Aquí te equivocas en todo.

A ver, a ver...

> 1º No existe ningún Sagrado Profeta Democratico. Ni Savater, ni nadie. Ni tan siquiera Montequieu. Cada cosa que dice una persona debe ser analizada individualmente. Y con ese artículo de Savater estoy de acuerdo al 100%. Lo que no impide que en otras ocasiones haya estado en descuerdo con él. Parece ser que te crees que todo el mundo tiene que ser tan dogmático como tú.

Eso no se deduce de mi respuesta, es un presupuesto gratuito tuyo. Eres tu quien afirma literalmente, que cualquiera que lo rebata es un tocapelotas, como si rebatirlo fuese algo malo y perverso... hecho, unica y exclusivamente con el afan de molestarte, y que por lo tanto lo mejor que se puede hacer es ignorarlo... todo de tu propia mano.

> 2º La relación causa-efecto es la contraria a la que tú deduces. Quien rebata ese artículo no será un tocapelotas (lo de hereje lo añades tú), lo que dije es que seguro que algún tocapelotas lo rebatiría. Si tú te das por aludido en lo de tocapelotas, tus motivos tendrás; yo ahí no entro.
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>> Del articulo, no comento nada. ¿Como podria, yo, una misera tocapelotas rebatir el verbo del insigne catedratico? Solo lamentar, junto con él, que para una vez que los cineastas hacen algún acto de protesta en una España (él lo sabra bien) tan poco dada a la queja. Levante su pluma, no para sumarse al NO A LA GUERRA (que el apoya), sino para cargar contra los criticos.
>>
> ¿Ves? Lo que yo decía. Eres incapaz de rebatirlo. Simplemente muestras tu desprecio por Savater. ¿Tal vez porque ha cometido el imperdonable pecado de no ser nacionalista y además proclamarlo a los cuatro vientos?

Sklodo, eso ya lo digo yo; que no voy a rebatirlo. Primeramente porque repetiria los mismos argumentos que ya se le han dicho; y segundo ... pues porque no me daba la gana, que ya estoy hartita de darme vueltas en este tiovivo.

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> Para algunos como tú o eres nacionalista o eres un fascista. En cambio para mí ser nacionalista es condición sine qua non (o sea necesaria pero no suficiente) para ser fascista.

Eso tampoco lo puedes deducir de mi respuesta (a menos que le metas mucha imaginación, pero si entramos en eso tambien podrias deducir que provengo de Raticulin, que soy un clon de Florez, o que me gusta escuchar rancheras mientras tomo el cafe).

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> Por si no me he explicado bien te lo digo de otra forma: no todos los nacionalistas son fascistas, pero todos los fascistas son nacionalistas.

No, si eso ya lo se (aunque se agradece la buena intención) y para que veas, encuentro muy bueno el articulo de Savater contra la guerra.

>>
>> Afortunadamente, a partir de aqui (supongo) ya no tendremos la compañia de Sklodowski (que ya muy habilmente habra captado mi mala influencia y ya estara emulando a las avestruces).
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> Últimamente participo poco por varios motivos: mucho trabajo, aburrimiento por lo repetitivo del foro, he encontrado algún sitio web más entretenido, etc. Aún así echo un vistazo al foro de vez en cuando, y a veces, hasta me decido a participar.

Lastima, echo a faltar el Sklodo de cuando entre aqui (y no el que has demostrado en tus últimas participaciones)

>
> Nada macho, sigue con lo tuyo.

Y espero no cambiar (o cambiar a mejor, naturalmente...)

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> Saludos del autista (así me has llamado alguna vez).

Saludos Amigo (que tambien te he llamado asi, y mas veces, aún cuando me dijeses que no querias mi amistad).

Elena Francis
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